#ViviendaComunitaria. Proyecto de reconstrucción de 25 casas en el Istmo de Tehuantepec

"Casa Cero", vivienda muestra de #ViviendaComunitaria. Marzo de 2017
El terremoto más terrible en la historia reciente de nuestro país destruyó miles de viviendas en estados del sureste mexicano como Oaxaca y Chiapas. El 7 de septiembre de 2017 será una fecha que nunca olvidarán los habitantes del Istmo de Tehuantepec. Septiembre, con sus sismos posteriores del día 19 y 23 y las más de diez mil réplicas durante los meses siguientes, quedará grabado en la memoria del dolor como el "mes del terremoto", Beeu Xu en lengua zapoteca.

Ante la emergencia, el Comité Melendre emprendió acciones y convocó a la sociedad civil a sumar esfuerzos, por lo que recibió y distribuyó más de 350 toneladas de víveres y todo tipo de ayuda humanitaria, cuya entrega coordinó con autoridades comunitarias y grupos vecinales de más de cuarenta poblaciones istmeñas. Posteriormente, presentó tres iniciativas de reactivación económica (que continúan vigentes) que han tenido impacto directo en miles de familias: #AdoptaUnHorno, lanzada el 19 de septiembre, ha logrado instalar más de 700 hornos totoperos en dieciocho comunidades; #CanastaBásicaIstmeña, dada a conocer el 2 de octubre, ha entregado más de 2,500 despensas de productos locales como quesillo, totopos, pescado seco, panes tradicionales, camarón, queso seco y limones en veintidós comunidades; #TejiendoHermandad, publicada el 10 de octubre, ha financiado la elaboración de 200 huipiles y blusas, ha entregado 70 bastidores y 40 paquetes de tejido a artesanas damnificadas, dando empleo directo a más 100 tejedoras-bordadoras de cinco localidades. 

Residentes de Arquitectura del ITI, midiendo el área
donde se edificará una nueva vivienda. Noviembre de 2017
La planicie costera del Istmo de Tehuantepec se encuentra en la franja de más alta sismicidad de México, que a su vez forma parte del llamado Cinturón de fuego del Pacífico. Si no fuera suficiente el desastre telúrico para la herida colectiva que dejaron los sismos de septiembre de 2017, al menos durante la mitad del año soplan fuertes vientos, a veces de más de 200 km/h, y las lluvias de temporada propician inundaciones. En ese horizonte de devastación hay poco tiempo para construir sin angustia, y hay que hacerlo organizadamente, sin pausa. 

Muchas familias afectadas lo perdieron todo y la población entera, en menor o mayor grado, padece y continuará afectada durante años por el horror del desastre. Es necesario, entonces, tejer lazos  solidarios y aportar propuestas de reconstrucción no sólo de las edificaciones sino del ánimo colectivo. Como zapotecas que somos y como damnificados directos que también somos, los integrantes del Comité Melendre sabemos que el punto medular de la reconstrucción trata de la reedificación de las viviendas que se vinieron abajo por efecto de los sismos o por obra de la máquinaria cuya tarea consistió en demoler las que quedaron inhabitables. Desafortunadamente, existen familias a las cuales se les proporcionaron recursos económicos y/o en especie limitados y que, debido a la escasez de mano de obra, general o especializada y de materiales de construcción, se ven en la necesidad de elaborar sus propios blocks (tabicones) de concreto y de reconstruir sus casas sin las normas mínimas que deberían tomarse en cuenta. Debido a la escasez y el encarecimimento de los materiales, las personas procuran "hacer rendir" el volumen de tabicones, debilitando su resistencia y convirtiéndolos en un material de construcción vulnerable que no garantiza la solidez de la edificación, sino que la pone nuevamente en riesgo.

Reunión de trabajo con el Director de la Facultad de
Arquitectura de la UNAM y el Director de la Biblioteca de
Investigación Juan de Córdoba (FAHHO), aliados estratégicos
Noviembre de 2017
Por tanto, el Comité Melendre se dio a la tarea de idear una manera adecuada y funcional de comenzar el proceso de reconstrucción, de acuerdo a sus principios, valores y necesidades; porque no se trata únicamente de levantar un techo o algunas habitaciones, sino de contar con espacios frescos, grandes, dignos y con posibilidad de ser ampliados por sus moradores en el futuro. Es así como nace el Programa Comunitario de Vivienda Guendalisaa, o #ViviendaComunitaria. 

#ViviendaComunitaria tiene como meta la reconstrucción de 25 CASAS en el Istmo de Tehuantepec:
  • 20 en Juchitán, 
  • 2 en Ixtaltepec, 
  • 1 en Unión Hidalgo, 
  • 1 en Chicapa de Castro y 
  • 1 en Tehuantepec.

Dichas viviendas tendrán el doble de superficie que cualquier otro proyecto reconstructivo en la región, promediando 100 metros cuadrados por hogar (en lugar de los 40 M2 que ofrecen las empresas foráneas), tomando en cuenta las tradiciones y la forma de vida locales, e incluyendo la salvaguarda de las edificaciones y la revaloración del patrimonio edificado.

Productores de adobes y materiales tradicionales
durante la visita de arquitectos de la UNAM. Noviembre 2017
Cada casa contará con diseño único, proyectado por un equipo interdisciplinario que incluye arquitectos (del Instituto Tecnológico del Istmo), ingenieros, antropólogos así como la participación de los propios habitantes, quienes darán la pauta constructiva de acuerdo a sus necesidades.

Los materiales que se utilizarán son, en su mayoría, amigables con el medio ambiente, además de formar parte de la tradición local y regional: materiales como el adobe, la piedra para cimentación, el ladrillo, la teja, la loseta de arcilla, entre otros. Con la utilización de materiales alternativos no sólo se evitan las atmósferas contaminantes provocadas durante la producción o empleo excesivos de cemento, sino que se ahorran recursos energéticos al evitarse el uso de equipos de aire acondicionado tan demandados frente a las altas temperaturas de la zona, ya que el adobe es aislante térmico y sumamente noble, durable y resistente. 

Boceto de Casa Cero.
Diciembre 2017
Los albañiles y demás trabajadores de la construcción que laborarán en el proyecto, además de contar con décadas o ser depositarios de generaciones de experiencia en estos materiales, tendrán el acompañamiento de profesionales del Instituto Tecnológico del Istmo (ITI) para armonizar los conocimientos tradicionales con los avances en las investigaciones en la materia. 

La reconstrucción de las viviendas plantea distintas fuentes de financiamiento: tarjetas de Sedatu-Fonden, donativos de la sociedad civil, tequio de las familias beneficiarias y vecinos, así como la aportación de conocimiento por parte del equipo multidisciplinario.

Los principios rectores bajo los que se construirán las edificaciones de #ViviendaComunitaria son:
  • Adecuar cada proyecto específico a la familia, y no la familia al proyecto.
  • Utilizar materiales de la región.
  • Respetar el estilo de la vivienda tradicional de la zona.
  • Construir de acuerdo con el contexto y con el clima local.
  • Vigilar que se edifiquen viviendas permanentes.
  • Lograr el principio de “incrementalidad” en todas las edificaciones (ampliables a futuro, llegado el caso).
  • Cumplir con las Normas, nacionales e internacionales, y el Reglamento de Construcción vigente en la región (en los apartados normativos de diseño por sismo).
  • Aportar elementos que garanticen la sismorresistencia de las edificaciones incorporando materiales geotextiles con eficiencia probada en laboratorio.
  • Garantizar que las edificaciones sean, además de sismorresistentes, capaces de soportar otros agentes o desastres naturales (humedad, inundaciones).
  • Buscar el interés superior de preservar la vida y la protección del patrimonio inmueble de las familias.
Base de piedra y cadena de cimentacíón. Casa Cero. Enero 2018

La ESTRATEGIA DEL PROYECTO recae en un trabajo en equipo integral conformado por: 
  1. Familias damnificadas, quienes pondrán a disposición sus apoyos financieros gubernamentales, ideas para la edificación de su vivienda y su apoyo colaborativo para diversas tareas en el proceso de construcción; 
  2. Arquitectos y otros especialistas, quienes esbozarán y propondrán a las familias los proyectos y planos arquitectónicos, tomarán decisiones de tipo técnico en el proyecto y fungirán como supervisores para garantizar la más alta calidad de obra, además de que son hablantes del idioma zapoteco, de amplio uso en la zona; 
  3. Adoberos y ladrilleros de la región, quienes surtirán los materiales tradicionales con la calidad requerida en tiempo y forma según se necesite; 
  4. Maestros albañiles y trabajadores de la construcción, quienes con su experiencia en el uso de adobe, enriquecerán las propuestas técnicas y edificarán las viviendas; y, finalmente, 
  5. Los integrantes del Comité Melendre, quienes gestionarán el proyecto desde un enfoque horizontal, apegados a las responsabilidades asignadas y formas de organización comunitaria.
Casa Cero durante comienzo de edificación

Por último, aunque no menos importante, el Comité Melendre tiene claro que, de conseguir el financiamiento para levantar estas casas, no resolverá el problema de reconstrucción de las miles de personas damnificadas. Sin embargo, estará implementando un modelo de política de reconstrucción que, en el mejor de los casos, podrá servir de ejemplo y ser reproducido en el futuro para beneficio de más familias. 


¿Cómo puedes sumarte a la reconstrucción?

Efectuando un donativo económico directo a la cuenta del Comité Melendre o de la Junta Vecinal Guendalisaa A.C. También, haciéndolo vía PayPal. 

Titular: Comité Autonomista Zapoteca Che Gorio Melendre A.C.
Nombre del banco: Banco Mercantil del Norte S. A. (BANORTE)
Número de Cuenta: 0324 3793 85
CLABE: 0726 1700 3243 7938 51


Titular: Junta Vecinal Guendalisaa A.C.
Nombre del banco: Banco Mercantil del Norte S. A. (BANORTE)
Número de Cuenta: 036 361 3538
CLABE: 072 617 0036 3613 5385


El mecanismo de transparencia para #ViviendaComunitaria es el siguiente:

Casa Cero, al 80% de edificación. Marzo 2018.
  • Todo depósito o transferencia deberá notificarse vía correo electrónico, WhatsApp o Facebook para llevar un control de los donantes y el monto total recaudado.
  • La meta inicial es ADQUIRIR MATERIALES CONSTRUCTIVOS TRADICIONALES para la edificación de 25 VIVIENDAS en el Istmo de Tehuantepec.
  • Estas compras se facturarán por la Sociedad de Creadores de la Nación Zapoteca A.C. (Tianguis Virtual Zapoteca) para dar certeza legal a las adquisiciones.
  • Se CONSTRUIRÁN VEINTICINCO CASAS, dando prioridad a familias con personas de la tercera edad y/o niños recién nacidos, de cinco comunidades istmeñas: Juchitán, Ixtaltepec, Unión Hidalgo, Chicapa de Castro y Tehuantepec. 


Datos de contacto de #ViviendaComunitaria:
Luis Manuel Amador
Teléfono celular: 55 66 09 80 53
Correo-e: luismanuelamador@gmail.com
Ccp: comitemelendre@hotmail.com


EL DATO

  • El costo promedio de cada VIVIENDA es de $250,000 (DOSCIENTOS CINCUENTA MIL PESOS 00/100 M.N.), que incluye el costo de materiales de construcción (adobes, ladrillos, piedras, losetas de arcilla, tejas, varillas, cemento, accesorios, etcétera), salarios de trabajadores de la construcción, acabados y gastos logísticos (traslados de materiales y de trabajadores, gastos administrativos, impresión de planos, herramientas de trabajo y medición, alimentación de cuadrillas, equipo de protección personal, renta o compra de maquinaria, entre otros).
  • Según la aportación de cada persona o institución, será el CERTIFICADO DE DONATIVO expedido por el Comité Melendre, donde constará el monto donado, el nombre del donante, la denominación del proyecto, así como la evidencia fotográfica o en video de los materiales tradicionales adquiridos con ese recurso: adobe, ladrillo, teja o loseta de arcilla. 
  • La evidencia fotográfica o audiovisual será personalizada (un donante = un certificado = un folio = un lote de materiales), para evitar duplicidades.
  • Debido al proceso que implica, el tiempo máximo de entrega de evidencia es de un mes y medio, considerando que son piezas hechas ex profeso
  • Cuando los donativos sean mayores a $25,000 pesos se colocará una placa de agradecimiento que mencione al(los) donante(s) en la vivienda a la que se haya destinado el recurso.  

Costo total del proyecto: $6,250,000 (SEIS MILLONES DOSCIENTOS CINCUENTA MIL PESOS 00/100 M.N.)

En existencia: $3,325,000 

  • $750,000 (en efectivo). Tarjeta Sedatu-Fonden
  • $2,250,000 (en especie). Tarjeta Sedatu-Fonden Materiales 
  • $162,500. Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) 
  • $162,500 Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) 

Recursos necesarios para completar el proyecto: $2,925,000 (DOS MILLONES NOVECIENTOS VEINTICINCO MIL PESOS 00/100 M.N.)



Niño feliz, en su nuevo hogar. Marzo 2018