Carlos Sánchez Martínez
Es en este lugar de donde mis palabras floridas salen hacia los cuatro rumbos de la tierra, en busca de ustedes: los habitantes del Istmo de las Cinco Flores. Aquí es el hábitat de los hombres excepcionales, los que están en peligro de extinción.
No pasarán los tiempos sin que nuestro territorio sea independiente y libre. El Estado del Istmo dará un paso más en su historia heroica para tener cinco verdaderas culturas, cinco lenguas oficiales, cinco pueblos autónomos cobijando cientos de comunidades. Las cinco huellas plasmaremos en los sitios sagrados. Acabará la ignorancia, acabará la suciedad. Permanecerá lo bueno.
Pone su huella la mujer Ikoots (huave) sobre las calles de arena fina, del mar de San Mateo.
El movimiento de las sombras delgadas replica el sol de la mujer Ayuuk (mixe) sobre las montañas verdosas.
Observa orgullosamente la mujer Naxhuek (zoque) a un tucán multicolor, bajo el cielo de la selva de los Chimalapas.
