Guillermo Paulino Clemente García
La noche se desplaza
Vierte
su cuerpo de príncipes doblados
sobre el mundo
y entonces
la fiesta de la angustia
se vuelve sobre la conciencia.
Porque lo que el ser recuerda
es confuso.
Apenas
lobo dormido. Apenas
ceguera rota,
ritmo de la arena convirtiéndose en mar.