En una noche callada
de esas que mantienen fríos
lo mismo los pies
que al alma
que vienen de mi pensamiento
más que del exterior
soñando en el material del que están hechas
las pinturas de Dalí
sintiéndome canalla
cobarde lejano desgraciado en la batalla
gritando ante la sordera de los pueblos las naciones
pensado
siempre pensando
en la distancia entre mi nuca y la almohada
queriendo decir que nada es eterno
temiendo el sueño de los inmortales
-que sueñan con dormir para siempre un día cualquiera-
destruyendo las letras
que caen como lágrimas saladas
en el centro de esta blancura artificial
c
a
y
e
n
d
o
siempre
cayendo
¿Tú sabes qué más hay en el fondo del precipicio
donde los árboles cantan a la noche eterna
y sueñan en que la luna baña su tierna aspereza?
