Omar Francisco Avelino
I
Las olas de mar son cuerdas curvas de cantar aterciopelado.
II
Descendiendo la noche en pupilentes de mar, llega surcando el oleaje curvado. Cuerdas que aterciopelan el tímpano dormido de la estela que va dejando el rojísimo arrecife salido de ti.
III
Mientras duermes en la felpa de las olas, la melodía verdeazul de un clavicordio atraviesa convexa la gloria de tu ensueño.