Los sones istmeños y sus orígenes

Mario López

Hay un dicho popular que dice “si quieres conocer a un pueblo, escúchale cantar”. Y es que  la música, conjugada con la poesía, por rústica que ésta sea (como es el caso de las canciones) es manifestación de sentimiento, vida y arte; y eso precisamente son nuestros sones istmeños, que por ser creación que provienen del mas profundo sentimiento de identidad de nuestra comunidad zapoteca, se vuelven, como escribiera el poeta Nazario Chacón, canción de la sangre, y por lo tanto, no mueren; se quedan a vivir para siempre y se vuelven, en sí, parte de la historia de nuestro pueblo. Por ello cuando los escuchamos, éstos nos trasladan a nuestro interior, nos brota el orgullo de ser, exaltan nuestras alegrías o humedecen nuestros ojos.