'El corazón delator', de Edgar Alan Poe

Cristian Tónchez Orozco

Un bosque se encuentra poblado de árboles. Una biblioteca se encuentra poblada de libros. Ambos lugares cumplen una función en nuestra vida. Ambas nos deleitan y enriquecen. Los árboles con su majestuosidad y belleza nos proporcionan un inmediato placer. Los libros requieren, exigen, un modo de apreciar distinto. Cada tomo, cada ejemplar de una obra viene a ser como un genio encantado, atrapado, que pide un trato especial. Sopesar el volumen, abrirlo, mirar de reojo, incluso entrecerrar los ojos antes de iniciar, son partes del rito que exige la lectura. Sólo así, cumpliendo paso a paso, el genio se despierta y accede a narrar para nosotros su historia.

Para los niños es más fácil cumplir con un rito que para los hombres. Cada vez que los niños visitan el Centro Cultural Herón Ríos A.C. y acceden a la Biblioteca Gilberto Orozco, los vemos tornarse solemnes: toman el libro, lo contemplan, lo leen y se abstraen de la realidad; no viven ya en este lugar, sino que se transportan a otro lejano y quizá a otro tiempo. Así opera la magia del genio: les habla y los envuelve con la cálida bruma de las palabras.

Mientras un zapoteca viva, el sol brillará: entrevista a Macario Matus

Macario Matus
Gubidxa Guerrero 

Hace pocos años, exactamente el 6 de agosto de 2009, uno de los más grandes maestros zapotecas de las letras y de la vida, dejó de existir. Como un modesto reconocimiento a toda su incansable labor en pro de las artes y de la escritura, Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos publica la plática que su servidor tuviera el honor de sostener con él hace algún tiempo: 

Macario Matus, hombre de letras y apasionado del arte, es un eslabón entre la generación de los años treinta y los nuevos creadores. Este notable poeta binnizá nacido en Juchitán, nos brindó varias horas de su tiempo para contarnos sobre los orígenes de Neza Cubi, hablarnos de la cultura que le vio nacer y otros temas de interés. Lo visitamos en su espacio cultural, en el Distrito Federal, para platicar con él, de cuya charla surgió la entrevista que ahora les presentamos.

Guiigu’ ro’ Guizii en voz de Elba Cabrera



Cuando se conjuntan los buenos talentos en un esfuerzo común, los alcances trascienden la dimensión del tiempo. Uno de los más grandes músicos y compositores de la Patria Zapoteca, es Margarito M. Guzmán. Nacido a finales del Siglo XIX  en el Barrio Santa María en Tehuantepec, compuso música de sones y canciones (en mancuerna con otros coterráneos suyos que aportaron la parte lírica, como el gran Carlos Iribarren Sierra) que con el tiempo se convirtieron en himnos de la música tradicional en el Istmo: Tanguyú, Celosa, Guizii, entre otros.