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Responso por la muerte de Macario Matus



In Memoriam:
Ilustración: Gregorio Guerrero
(1943-2009)

¿Qué es la muerte, Macario,
si no el día en tu rostro?
Algún hallazgo, acaso,
lejos del mal de ojo?

¿Qué es la muerte, decidme,
ahora que os te nombro?
Algún son en la plaza
con los acordes rotos?

¿Qué es, decidme, si no
la luz tenue, o el diario
de un paseo sin fondo?

Ay! La muerte.
                         ― ¿Y la vida?:
―Algo breve… diría
el gran Netzahualcóyotl.


Oda a la raza zapoteca


Sangre, ¡Oh sangre febril que incitas al combate
de luchar por tu raza, tu raza Zapoteca!
Vencedora de guerras, vencedora de embates,
y embriagada, sí, ahora 
embriagada de ubérrimos debates.
 
Salve, oh sangre febril, os salve!
Y deja que tus hijos, amantes de esta tierra
pregonen reciamente:
¡Que viva nuestra raza!
Que viva! Osados compañeros,
que viva en vuestra sangre
cual sangre de guerrero.
Y al paso de los siglos
resista cual Guiengola;
en brazos de esta prole,
en brazos de la historia.
O acaso algún ajeno
podría fracturarnos?
O acaso entre el olvido
la sangre exterminarnos?
 

Bajo un árbol frondoso

Alfonso Carballo

                                         A los hijos
                                            de nuestros hijos.
                                            Por supuesto.

Dices, Esteban,
«Toda palabra nace del silencio».
Yo os digo:
y si no termina uno por concentrarse nunca?

Ayer, estuve leyendo un libro,
y me topé con las palabras tuyas
desentrañando la piel de tu pueblo.