Guidxizá (suplemento), Año II, N° 56 - Dom 18/Ago/2013

EDITORIAL 56

No hay mejor manera de recordar a nuestros héroes que divulgando sus hechos. Adolfo C. Gurrión vivió y murió congruente a sus principios, que buscaban la democratización del régimen que le tocó padecer.
     El Comité Melendre tiene como pilares a varios de los personajes de nuestra historia reciente, entre quienes destaca el profesor Gurrión. Él ha sido para nosotros faro que guía nuestros propósitos, pues su vida intachable nos muestra el sendero correcto. Por tanto, no podíamos menos que recordarlo con dos actividades culturales, en el marco del centenario de su cobarde asesinato. La reseña de dichos eventos podrá leerse en el interior de este suplemento.
     Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos presenta, además, la invitación al nuevo Ciclo de Cine Comunitario “Por las capillas del sur”. Comparte la colaboración de Aladar Vargas, con un bello mosaico visual. Reseña, asimismo, la vigesimosegunda emisión de Nuestros Pueblos, Nuestra Historia, programa radiofónico del Comité Melendre. Para mostrar la calidad humana del héroe, transcribimos una carta de Adolfo C. Gurrión a su madre. En los Gráficos, Serena Rosales, joven fotógrafa.
     El 17 de agosto de 1913 mataron a Gurrión en Chihuitán. El 17 de agosto de 2013 nos acordamos de este hombre intachable en la misma población donde fue asesinado. Adolfo C. Gurrión vivirá por siempre en nuestra memoria y seguirá luchando mediante nuestras acciones; porque quien muere en la defensa de un ideal puro, vive eternamente. 


[Texto publicado en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año II, N° 56, Dom 18/Ago/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]   


Adolfo C. Gurrión, a cien años de su asesinato

*Se lleva a cabo conferencia sobre el joven Diputado Federal asesinado en 1913

El 16 y 17 de agosto del presente año se realizaron actos conmemorativos en honor al profesor Adolfo C. Gurrión, quien fue asesinado un 17 de agosto de 1913 en el pueblo de Chihuitán. Concretamente, se presentó una conferencia llamada "Adolfo C. Gurrión, a cien años...", por el etnohistoriador Gubidxa Guerrero, quien es integrante del Comité Melendre.

Iniciará “Por las capillas del sur”, Ciclo de Cine Comunitario

*Se realizarán cuatro funciones de cine, en el mismo número de capillas en la zona sur de Juchitán

El próximo jueves 22 de agosto, a las 19:00 hrs. (horario de verano), comenzará "Por las capillas del sur", Ciclo de Cine Comunitario organizado por el Comité Autonomista Zapoteca "Che Gorio Melendre", a través del proyecto Cine para todos (todos para el cine). 
     Dicho Ciclo está pensado para dar cobertura a cuatro capillas pertenecientes a la Parroquia del Señor de Esquipulas, en la zona sur de Juchitán. Las capillas referidas son: Cristo Rey, ubicada en la Séptima Sección; Miércoles Santo-Panteón Viejo, en la Sexta Sección; Lunes Santo, en la Novena Sección (Cheguigo Sur); y El Calvario en la Sexta Sección.
     Con este Ciclo, el Comité Melendre reinicia con las proyecciones al aire libre, luego de una pequeña pausa para enfocarse a otras tareas. 
     A decir de la Responsable de Cine para todos, Beatriz Morales Ruiz, «con “Por las capillas del sur” visitáremos a niños y adultos de la zona sur de Juchitán, debido a que por este rumbo existe una mayor desatención a la cultura y a la recreación. Este Ciclo fue posible gracias al apoyo del Padre Martín Eduardo Martínez García, presbítero de la Parroquia del Señor de Esquipulas, ubicada en la Séptima Sección, quien logró vincular a nuestra organización con los diferentes grupos eclesiásticos de las capillas de su vicaría».
     Es preciso mencionar que los vecinos y representantes de las capillas recibieron de muy buena manera la propuesta, y se sumaron, entusiastas, a la organización. 
     Desafortunadamente este Ciclo no pudo incluir una de las capillas que tenía contemplada —la de la Colonia San Vicente, en la Novena Sección— ya que los coordinadores políticos de dicha demarcación, vinculados al Dr. Alberto Reyna Figueroa, se negaron a autorizar la función de cine infantil. Sin embargo, los niños de la colonia referida podrán acudir a las funciones que se organizarán en las capillas arriba mencionadas.


[Nota publicada en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año II, N° 56, Dom 18/Ago/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]




Carta de Adolfo C. Gurrión a su madre


Madre mía:

No sufras ni vayas a hablar nada con nadie. Posible es que me saquen para México o quien sabe para dónde. Nada temas. No he cometido, hasta hoy, la más leve falta que me hiciera acreedor a ser preso. Soy inocente a pesar de mis sanas opiniones políticas. Si me llevan al patíbulo allá iré tranquilo y sereno. No llores ante nadie: que nadie se ría de tus penas. Sé como tú, digna y estoica. Guarda tus penas dentro de tu alma y dentro de las paredes de tu casa.
     Bendíceme y no salgas para nada a la calle si me sacan y me conducen a cualquier parte. Tu hijo es digno de tu amor santo y puro.

     Adolfo


(16 de agosto de 1913. Un día antes de su asesinato)


[Documento publicado en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año II, N° 56, Dom 18/Ago/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]

Vigesimosegundo programa: Barefoot College / Adolfo C. Gurrión, a cien años...



Juquila Ramos Muñoz

En Nuestros Pueblos, Nuestra Historia —proyecto del Comité Melendre—, nos alegra estar con ustedes nuevamente. Retomamos las transmisiones del programa de radio esta semana, ya que estuvimos ausentes por problemas técnicos. 

Dos noticias importantes les damos en esta ocasión. La primera de ellas es que el Barefoot College (La Universidad de los Pies Descalzos, en la India) y el Comité Autonomista Zapoteca “Che Gorio Melendre” se encuentran trabajando juntos.  El Comité Melendre fue encargado de proponer el lugar para implementar el proyecto de energía solar. El Barefoot College, reconocido a nivel mundial, seleccionó a cuatro abuelas jóvenes (35 a 55 años) para capacitarlas como ingenieros solares, en Tilonia, India. 

Búnker Roy y Gubidxa Guerrero
Cachimbo, Agencia de San Francisco Ixhuatán, ubicada en los límites de Oaxaca y Chiapas, situada entre el mar muerto y el océano pacífico, fue el lugar seleccionado debido a que esta comunidad actualmente no cuenta con electricidad. Al paso del huracán Bárbara, la población perdió los pocos paneles solares que les suministraban este servicio, además de que el fenómeno atmosférico destruyó la mayor parte de las viviendas e instituciones que se encontraban en la isla. Del proceso de selección de las cuatro abuelas jóvenes, y de todos los trámites que se están realizando para que viajen a la India, platicamos en este programa número veintidós.

La segunda noticia de esta semana, es que el Comité Melendre conmemoró el centenario del asesinato del zapoteca Adolfo C. Gurrión. Este homenaje se realizó en Chihuitán y Juchitán con dos conferencias para recordar a este destacado personaje de nuestra historia.

Nuestra música trasciende todos los géneros. En este programa escuchamos La Martiniana —letra de Andrés Henestrosa, con base en el Son Istmeño La Micaela— en  la interpretación del grupo de rock Jaguares. Feliciano Marín canta el poema de Gabriel López Chiñas, Bere Lele (música de Mario López). También tuvimos oportunidad de escuchar a la Banda Regional Princesa Donají con el Son del Pescado (adaptación de Atilado Morales), danza que actualmente ejecutan los pescadores blaseños en las festividades tradicionales. Y recordando a los zapotecas de la sierra, la Marimba Nueva Esmeralda ejecutó Sones de Yalalag

¿Quieres conocer más de nuestra historia? No te pierdas Nuestros Pueblos, Nuestra Historia. Los invitamos a  descargarlo en www.poderato.com/comitemelendre1 o en la página oficial de la organización www.comitemelendre.blogspot.com.

Recuerda que se transmite por quince estaciones, a través de más de veinte poblaciones de nuestra Patria Zapoteca.

Para descargar esta emisión, entra al siguiente enlace: Programa número 22.


[Reseña publicada en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año II, N° 56, Dom 18/Ago/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]

Estampas de la Guelaguetza

[Imágenes publicadas en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año II, N° 56, Dom 18/Ago/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]




















Gráficos 56: Serena Rosales

Serena Rosales

Nació en la población de San Carlos Yautepec, en la Región de la Sierra Sur. Desde sus primeros años de edad residió en Jalapa del Marqués, en la Región del Istmo de Tehuantepec; hasta los 16 años de edad, en que se trasladó a la ciudad de Oaxaca, en donde estudió la carrera de Administración Turística. 
     Es fotógrafa autodidacta, afición que practica desde el año 2003. Sus fotografías han sido utilizadas para ilustrar el Disco compacto Los sonidos del Mar. Música de los Ikoods de San Mateo del Mar, editado en 2006 por la Secretaría de Cultura del Estado de Oaxaca. Y en el 2012 realizó los registros fotográficos del Primer y Segundo Encuentro de Niños Músicos Tierra que canta, realizados en San Mateo Macuilxochitl y Tlalixtac de Cabrera, Oaxaca.


[Imágenes publicadas en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año II, N° 56, Dom 18/Ago/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]

Guidxizá (suplemento), Año II, N° 55 - Dom 11/Ago/2013

EDITORIAL 55

Un pueblo que olvida a sus hombres ilustres corre el riesgo de cometer viejas equivocaciones. No hay peor ofensa para quien ofrendó la vida por la dignidad colectiva, que mandarlo al olvido.
     Adolfo Gurrión Carasco fue uno de los personajes más importantes de nuestra historia zapoteca, que alcanzó una de los honores más grandes, que es morir por la libertad del pueblo.
     Muchas ciudades a lo largo y ancho del país lo recuerdan denominando calles y plazas con su nombre. El Comité Melendre, por tanto, no puede menos que dedicar algunos actos para recordar la obra de este ilustre zapoteca a cien años de su cobarde asesinato.
     En esta ocasión Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos comparte los pormenores de la más reciente visita a Cachimbo, Ixhuatán, como parte del proyecto impulsado por el Barefoot College. Asimismo presenta un pequeño relato acerca de los duendes que antaño se miraban en Juchitán. Igualmente podrá leerse un interesante artículo de Beatriz Cruz, que nos ayudará a entender mejor el queche, unidad política de los zapotecas.
     Hace cien años asesinaron a un juchiteco íntegro. Pero lo que no lograron las balas fue apagar su espíritu autonomista, ni la congruencia que hace que toda idea perdure y tarde o temprano se haga realidad. 


[Texto publicado en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año II, N° 55, Dom 11/Ago/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]



Inicia la conformación del Comité Solar en Cachimbo

*El 28 de julio los habitantes decidieron en Asamblea varios aspectos de la nueva agrupación


Los duendes del Camino Grande

Abel Toledo Gómez

Todavía en las décadas de los cincuentas y sesentas, lo que actualmente se conoce como la Colonia Ribera del Río, ubicada en la Octava Sección, Cheguigo, en Juchitán, era terreno virgen, donde, desde el puente peatonal, se divisaba la flora con una diversidad de especies, en los que sobresalían enormes y frondosos árboles, cuyas grandes y extensas raíces, se alimentaban de la humedad que ofrecía el afluente. 
     En cuanto a la fauna, era común encontrar una especie de iguana, más pequeña  que la normal. Se les conocía como Guiú en zapoteco. También había palomas, tortolitas, pájaros carpinteros, calandrias, armadillos, tlacuaches y muchas otras especies más. Las familias que vivían cerca del río se dedicaban a la siembra y producción de distintas flores, así como a la cosecha de diversas frutas, tales como: mangos, papayas, naranjas, guayabas, ciruelas, etcétera. La naturaleza fue enormemente benévola con aquellas personas. Todo constituía un paisaje muy bonito y el canto de los pájaros los cubría de alegría.
     A unos cuantos metros del río, entre el Camino Grande (Neza Ro’) y el terreno del señor Lorenzo Sánchez, más conocido como Ta Yenchu Chemadu, creció un enorme y frondoso árbol de guanacastle. A través del tiempo sus ramas se cayeron, debido a los fuertes vientos de otoño, dejando descubierto un tronco como de cuatro metros de altura y seis de diámetro, ahuecado en su centro y hasta dos metros hacia abajo. La tierra en esa zona, hasta nuestros días, es suave y bastante fértil, se le conoce como: yú cuela. 
     En el tiempo que nos ocupa, es decir, el tiempo de los duendes, los habitantes del barrio de Cheguigo utilizaban unas pequeñas veredas o caminos carreteros, para llegar al centro de la población, cruzando, desde luego, el río, que por lo general se mantenía con poca agua, e inclusive, llegaba a secarse. El Camino Grande o Neza Ro’, iniciaba en el río y terminaba en Tehuantepec, toda vez que cuando no existía la carretera Panamericana, este sendero es el que unía Juchitán con Tehuantepec. 
     Algunas de las personas que transitaban por la vereda, sobre todo los niños y uno que otro adulto mayor, mencionaron haber visto a dos niños ―de entre diez y doce años― salirse del tronco, en horario de doce del día. La descripción que dieron acerca de estos infantes es que tenían la mirada penetrante, orejas puntiagudas, cabellos lacios y largos; no usaban camisas y siempre vestían unos calzoncillos incoloros. Era bastante común confundirlos con otros  niños en esos años de urbanización incipiente.
     En los tiempos de juegos de canicas, los duendes se mezclaban con los niños, permanecían un rato jugando y repentinamente desaparecían del lugar, para trasladarse a otra parte distante de una manera fantástica. Muchas veces los vieron en los pitahayales, casi al mismo momento en que los niños  jugaban con ellos. Los duendes eran unos seres extraordinarios y mágicos. Varias veces se llevaron a algunos niños de paseo, para compartir con ellos las ricas pitahayas, para más tarde, regresarlos a sus casas. Nunca se supo que ellos llevaran a cabo acciones de maldad. Eran duendes juguetones y, por lo que se observó en el tiempo que se les vio, parecían muy felices conviviendo y departiendo con los niños.
     Al paso de los  años a algunos militantes y dirigentes de cierto partido político se les ocurrió invadir el terreno ribereño para fundar una colonia, a manera de hacer un buen negocio con los lotes, controlar a los colonos y vender caro los votos en todos los procesos electorales. Y tal como ha sucedido en otras colonias, proliferaron los antros de vicio. En un abrir y cerrar de ojos, acabaron con la flora y la fauna de la ribera. De los duendes nadie dio razón. 
     Una madrugada de abril el tronco del guanacastle quedó convertido en cenizas. Los duendecillos del Camino Grande se fueron y, como para que los moradores de la nueva colonia los recordaran, todas las tardes, ya entrada la noche, los perros aullaban  sorprendiendo a sus amos, y luego un silencio lúgubre reina en el lugar y sólo se rompe cuando los borrachos  y los drogadictos se insultan o se pelean, a veces sin motivo alguno.
     Lo que los hombres llaman civilización, transforma las cosas, una veces para bien y otras veces para mal. Ahí está el caso de los duendes del Camino Grande. Eran mágicos, pero la urbanización los desapareció para siempre.


[Texto publicado en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año II, N° 55, Dom 11/Ago/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]

Gráficos 55: Sergio Ventura Neri

Sergio Ventura Neri

Nació el 3 de abril de 1986 en San Andrés Zautla, una comunidad zapoteca del Valle de Etla, donde cursó su educación elemental. La secundaria y el bachillerato los estudió en la Villa de Etla. Años más tarde culminó la Licenciatura en Ingeniería Civil en el Instituto Tecnológico de Oaxaca.
     La vida de este joven ha estado ligada íntimamente al arte, gracias al pintor zauteco Ciro Neri, por quien se animó a estudiar la licenciatura en Artes Plásticas y Visuales en la Escuela de Bellas Artes de la UABJO. Su interés por la fotografía surgió precisamente como escaparate a las nuevas actividades en el área ingenieril. Como una manera de no alejarse totalmente de las actividades artísticas.
     Ha tomado cursos en el Centro Fotográfico “Manuel Álvarez Bravo”. Actualmente, y de manera permanente, documenta la vida de su comunidad. Pretende encontrar la belleza en la cotidianidad del pueblo, en el andar de la gente, en los silencios de las calles, en la magia del campo, en el color de las fiestas; retratando lo que foto a foto representa la identidad de su pueblo.


[Imágenes publicadas en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año II, N° 55, Dom 11/Ago/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]

Guidxizá (suplemento), Año II, N° 54 - Dom 04/Ago/2013

EDITORIAL 54

Estamos en agosto y con el mes saludamos a nuestros pueblos hermanos de Tehuantepec y Chihuitán, comunidades que tienen a Santo Domingo como Patrono. El 31 de julio hubo Xhibeu, y con los cohetes y toritos se dio la bienvenida a un nuevo período festivo en varias comunidades zapotecas istmeñas como San Blas Atempa y Juchitán, además de las poblaciones primero referidas.
     En agosto asesinaron cobardemente a Adolfo C. Gurrión cuando éste tenía 32 años. Lo mató el gobierno de Victoriano Huerta, que previamente había quitado la vida a Francisco I. Madero y a José María Pino Suárez. El Comité Melendre honrará la memoria del personaje.
     En esta ocasión Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos presenta la colaboración de Juan Manuel Alegría, que desmembra una versión bastante difundida acerca de la muerte de Benito Juárez García, entonces Presidente de la República. Igualmente los invitamos a disfrutar las festividades de Chihuitán, así como una actividad conmemorativa a realizarse el próximo 17 de agosto en el mismo pueblo.
     Nuevas metas se dejan ver en el horizonte. Pronto el Comité Melendre dará a conocer muy buenas noticias referentes a la labor social que comienza a realizar de manera decidida. Porque la correcta organización de la sociedad es la base de la transformación positiva.


[Texto publicado en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año II, N° 54, Dom 04/Ago/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]




Se rendirá merecido homenaje a Adolfo C. Gurrión

*Las actividades conmemorativas se realizarán el 16 y 17 de agosto 


El profesor Adolfo C. Gurrión fue una de las personas más destacadas de nuestra historia reciente. Además de su importante labor periodística y social, fue precursor de la autonomía política de nuestra estirpe. Él, como antes José Gregorio Meléndez y Máximo Ramón Ortíz, albergó la idea de crear una Entidad política independiente que tuviera como corazón a los pueblos zapotecas istmeños.
     Nació el 21 de septiembre de 1880 y fue cobardemente asesinado el 17 de agosto de 1913 por órdenes de las autoridades políticas al servicio de Victoriano Huerta. 
     Como Diputado Federal, él, siendo juchiteco, intercedió por los hermanos tehuantepecanos, por lo que su presencia en el Istmo fue descubierta y dada la orden de su asesinato, que se efectuó en la población de Chihuitán.
     A cien años de su muerte, el Comité Melendre ha dispuesto la realización de actividades conmemorativas. Las poblaciones donde éstas se efectuarán son Juchitán (lugar de nacimiento del personaje) y Chihuitán (población donde lo ultimaron). Se llevarán a cabo el viernes 16 y el sábado 17 de agosto en horario vespertino.


[Nota publicada en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año II, N° 54, Dom 04/Ago/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]


Chihuitán está de fiesta

*Durante los primeros días de agosto los Negros recorren el pueblo


Santo Domingo Chihuitán es un pintoresco pueblo binnizá situado a pocos kilómetros de Ixtepec, dirigiéndose rumbo a la Sierra Mixe-Zapoteca. Todos hemos transitado en alguna ocasión por ese lugar, ya que es paso obligado de quienes acuden al balneario de Laollaga, a corta distancia.
     La fiesta más importante de toda la planicie costera istmeña era la del Cuarto Viernes de Cuaresma. Al lugar acudían caravanas de sitios tan distantes como Tlacolula, en los Valles Centrales, o Tonalá y Villa de Las Flores, en el Estado de Chiapas. Existe un documento del siglo diecinueve que refiere que a esta festividad acudían aproximadamente cincuenta mil personas. Si Tehuantepc, que en aquel entonces contaba con doce mil almas, y Juchitán, segunda población en importancia, tenía seis mil, ¿de cuántas comunidades tendrían que venir para alcanzar la cifra mencionada en el documento antedicho?
     Todos sabemos de la fiesta del Cuarto Viernes. Inclusive una fábula juchiteca de Conejo y Coyote (recopilada por Víctor de la Cruz e ilustrada por Francisco Toledo) se refiere a ella. Pero pocos estamos al tanto de las festividades de agosto...
     En agosto el pueblo de Chihuitán celebra a su Patrono, Santo Domingo de Guzmán. A finales de julio y principios de este mes, el pueblo organiza cuando menos tres Velas, con sus respectivas actividades alusivas. Pero además los chihuitecos presencian el recorrido de nueve peculiares personajes, que junto con dos músicos representan la Danza de los Negros


[Nota publicada en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año II, N° 54, Dom 04/Ago/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]




Gráficos 54: Manuel Cabrera

Manuel Cabrera

Es un joven originario de Guidxiguié’, Guidxizá (Juchitán, Nación Zapoteca). Su pasión por las artes plásticas surgió desde que era pequeño, y se enmarca en la tradición artística de los pintores y escultores de su ciudad natal. 
     Ha publicado sus viñetas y pinturas en diferentes me¬dios impresos y electrónicos, entre los que destacan la revista Naderías, Guidxizá (Nación Zapoteca)y EL SUR
     Ha participado en varias exposiciones colectivas y ha tenido oportunidad de montar muestras propias tanto en el país como en el extranjero. 
     Actualmente continúa definiendo su propio estilo, preparándose y conjuntando su producción artística con sus actividades cotidianas como el trabajo y la familia.



[Imágenes publicadas en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año II, N° 54, Dom 04/Ago/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]