Cartel: Primer Aniversario de Guidxizá, suplemento


[Nota publicada en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 51, Dom 14/Jul/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]

Guidxizá (suplemento), Año I, N° 51 - Dom 14/Jul/2013

EDITORIAL 51

El Comité Melendre nunca descansa. Una vez que ha pasado el período electoral, en el que dimos pasos importantes para lograr una mayor incidencia de la ciudadanía en asuntos de toda la comunidad, iniciamos un nuevo periplo en una de las poblaciones más alejadas del Istmo de Tehuantepec: Cachimbo, perteneciente al municipio de Ixhuatán.
     Hace algunas semanas tuvimos la visita de Bunker Roy, personalidad altruista que ha cambiado la vida a decenas de miles de personas mediante el Barefoot College, en Tilonia, India. En meses próximos, en dicho centro interdisciplinario, se formarán cuatro cachimbeñas como Ingenieras Solares. El Comité Melendre dará seguimiento y apoyo para que esto sea posible.
     Estamos próximos a cumplir un año como hacedores de este suplemento cultural. Nos preparamos para conmemorar este acontecimiento, porque Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos lo amerita.
     En esta ocasión compartimos contenidos de dos Proyectos del Comité Melendre. La Revista Gudxizá presenta un texto del maestro Gabriel López Chiñas, y Memoria Gráfica Zapoteca reproduce la fotografía de una tehuana a caballo. En los Gráficos: Gregorio Guerrero Díaz, pintor nahua de Xalitla, en el Alto Balsas.
     El alimento de nuestra organización es el trabajo bien hecho. La red que hemos tejido a lo largo de nueve años de labor incansable, es útil al momento de ayudar a nuestros hermanos. Esperamos que la colaboración con el Barefoot College dé muchos frutos.


[Texto publicado en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 51, Dom 14/Jul/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]


Bunker Roy, director del Barefoot College, visitó el Istmo de Tehuantepec

*Seleccionó a cuatro mujeres de Cachimbo, Ixhuatán, para irse a formar a la India como Ingenieros Solares.

Bunker Roy, fundador del Barefoot College (Universidad Pies Descalzos), centro de enseñanza especializada enfocada a las comunidades marginales, estuvo en la región istmeña a finales del mes pasado. Realizó una visita como parte del proyecto que pretende implementar en la comunidad de Cachimbo, agencia municipal de San Francisco Ixhuatán, que tiene como fin último capacitar a cuatro mujeres de la población para que sean aptas para instalar, reparar y dar mantenimiento a equipos solares en sus comunidades.
     El Barefoot College es una institución de prestigio internacional, fundada hace cuatro décadas con la intención de mostrar al mundo que todos los seres humanos, independientemente de la etnia, género o posición social, poseemos conocimientos y capacidades muy valiosas que pueden incidir en la transformación positiva de nuestras comunidades.      
     La Universidad Pies Descalzos se encuentra en Tilonia, India, y cada año prepara a cientos de mujeres, de más de cincuenta países, para que sean ellas los agentes de cambio en sus sociedades. Para Bunker Roy no hay conocimiento desdeñable ni persona incapaz de enseñarnos algo. Convicción que demuestra con cada generación de egresadas. 
     El Colegio Pies Descalzos puso los ojos en la zona Oriente del Istmo de Tehuantepec, lugar azotado por el Huracán Bárbara a fines de mayo del presente año. La población de Cachimbo —pequeña comunidad de pescadores ubicada en el extremo de la barra que colinda con Chiapas— cuenta con aproximadamente 200 familias sin acceso a la red eléctrica nacional, por lo que sus habitantes tienen que hacer un enorme esfuerzo para realizar las tareas más sencillas, como cocinar o andar por la calle de noche. Al no tener electricidad no hay posibilidad de tender una red de tubería para dotar de agua potable a la población. 
     Cachimbo, como otras comunidades marginadas, no cuenta con los recursos materiales para adquirir equipo de aprovechamiento solar, ni el personal capacitado para instalar y o reparar los que en un futuro pudieran conseguir. Por eso es importante que en la población residan personas con estos conocimientos especializados.
     La visita de Bunker Roy fue con la intención de seleccionar personalmente a las personas que residirán en la India durante seis meses. Sus nombres son: María Aidee López Díaz, Olga Lilia Pimentel, Rosa Elvia Hernández Vicente y Norma Guerra Ramos. Los cursos iniciarán en septiembre y concluirán en marzo de 2014. 
     El Comité Melendre dará un seguimiento puntual a los trámites que sea necesario realizar para la obtención de los pasaportes y los demás documentos requeridos ante las autoridades mexicanas correspondientes para facilitar el traslado de las voluntarias a la India. Asimismo realizará visitas periódicas a la comunidad de Cachimbo, Ixhuatán, durante el tiempo que las voluntarias se encuentren en la India; y hará un registro fotográfico y audiovisual durante el tiempo que dure el proyecto.
     Este es el inicio de una relación duradera y fructífera. La visita de Bunker Roy al Istmo de Tehuantepec ha sido un acontecimiento histórico para la pequeña comunidad pesquera de Cachimbo.


[Nota publicada en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 51, Dom 14/Jul/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]






Primer Aniversario del suplemento cultural Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos

*El 21 de julio circulará la edición número cincuenta y dos.

Hace un año surgió la iniciativa. El Comité Melendre publicaba reiteradamente contenidos culturales, como reseñas y recomendaciones, en sus diferentes páginas de Facebook. Los ‘Me gusta’ se acumulaban y la información compartida era de primera calidad.
     Alguien sugirió que los datos, así como las fotografías antiguas, merecían difundirse en la prensa escrita. Cada vez fueron aumentando las voces en ese sentido, por lo que el compañero Gubidxa Guerrero entabló pláticas con la directiva de EL SUR, Diario Independiente del Istmo, para gestionar la publicación paulatina de los contenidos del Comité en sus páginas.
     Las conversaciones fueron avanzando, e Ivonne Flores, Editora de dicha casa editorial, sugirió la posibilidad de crear un suplemento cultural semanal, tanto para divulgar la historia, música y tradiciones de los zapotecas, como para difundir las actividades culturales del Comité Melendre. 
     El domingo 29 de julio de 2012 circuló el primer número de Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Autonomista Zapoteca “Che Gorio Melendre”, que pronto cumplirá un año. 
     Para esta ocasión especial se realizará una actividad conmemorativa en la Casa de la Cultura de Juchitán, Lidxi Guendabiaani’ Guidxiguié’, el jueves 25 de julio a las 19:00 horas, en donde estarán presentes diversas personas que participan en el engranaje que hace posible que el Istmo de Tehuantepec cuente con una mirada a nuestros pueblos.


[Nota publicada en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 51, Dom 14/Jul/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]

Los parientes antecesores zapotecas

[Texto publicado en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 51, Dom 14/Jul/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]

(Texto publicado originalmente en la Revista Guidxizá, Año III / Nº 11, Enero-Marzo de 2007)


LOS PARIENTES ANTECESORES ZAPOTECAS[1]

Gabriel López Chiñas


En Juchitán oímos desde niños la leyenda Vinnigulasa[2]. Leyenda saturada de misterios, que llena de temor a nuestro tierno corazón. Y más que a veces, en las calles arenosas, o en los húmedos paredones de los ríos, aparecen a nuestro paso los terrosos idolillos que lle­van dicho nombre y a quienes se atribuye el origen de la raza.
     A los zapotecas les ha preocupado la aparición de estos ídolos y han elaborado, para explicarlos, diversas interpretaciones de acuerdo con los distintos significa­dos que la palabra vinnigulasa ofrece, según se alargue o se acorte el sonido.
     Despojado de todo análisis filológico, vinnigulasa es el nombre de los ídolos y de los objetos de barro o de piedra que brotan de la tierra zapoteca y que ha­blan de pobladores autóctonos, poseedores de una mag­nífica cultura.
     Sometido a estudio lingüístico, se obtiene del voca­blo un racimo exquisito de acepciones, que engendran, cada una de ellas, una versión sobre los vinnigulasa.
     Se entiende este desacuerdo si se sabe que la tradición zapoteca es tradición oral. El paso de la leyenda sobre tantas imaginaciones, a través de largas centurias, la ha llenado de matices. La flexibilidad misma del zapoteco permite al vocablo piruetas que originan conceptos dis­tintos, pero igualmente válidos.
     Vinnigulasa, se dice, son los zapotecas de una lejana antigüedad (Vinni, gente; gula, antigua) que, nacidos del primer ensayo del Creador, eran desproporcionados, feos, sin sentimientos de piedad y obediencia. Su dureza de corazón les hizo insensibles a las amenazas de la Naturaleza, y se ocuparon más en destruirse unos a otros, que a vivir unidos para ayudarse. Un día la ira de Dios se hizo fuego sobre ellos y les petrificó para siempre.  
     Escuchamos más allá: Vinnigulasa significa gentes que se dispersaron mutuamente (Vinni, gente, gulaa, roto, disperso; saa, entre sí). Recogida la noticia de labios de los dioses, que hombres nuevos vendrían sobre el mar, camino del sol, a conquistar los reinos de esta tierra, los zapotecas, impotentes ante el destino, pero orgullo­sos de su grandeza, decidieron huir de los poblados, después de romper los trastos del hogar. Y la dispersión los alejó en distintas direcciones. Otros muchos, reunidos, danzaron cantando la monótona plegaria que los niños zapotecas repiten todavía:

Vídzadza,   vidzadza,   ¡ju!
bisaba nisa, bisaba guiee,
bisaba nanda, bisaba yuu,
ca Vinnigulasa ma chee.
Vidzadza, vidzadza ¡ju!

     Se implora al cielo —concebido como una coladera— la destrucción de la tierra: ¡Oh! Coladera, coladera — desprende agua, desprende piedras, — desprende frío, des­prende tierra, — los "Vinnigulasa" se van — ¡Oh! Co­ladera, coladera.
     El contenido de este lamento, y el acto de romper los trastos del hogar en los matrimonios zapotecas, al fluir de las notas de Medíuxiga,[3] dieron raíces a la interpretación de Andrés Henestrosa sobre los Vinnigulasa: "Gula, prolongada la 'a' de tal manera que imite lamento, significa roto, disperso, separado. Con la sílaba 'saa', connotando uno de otro tendríamos gente que se dispersó o que se separó una de otra. Pero 'saa' es tam­bién música, danza, fiesta. Y tal vez la primera separación fue después de oir música y de haber danzado. En tiempo pasado es tan correcto decir 'gulaasaa' como decir 'gundaasaa'..." "Y los Vinnigulasa trotando, con la danza enredada en los pies, cantaron; y cuando la música cansada de seguirlos se borró en el aire, los que la producían se echaron de cabeza a las aguas religiosas de los ríos Atoyac y Tehuantepec; y los ríos ondularon con ellos hasta convertirlos en peces o en trastos a unos; y otros se mantuvieron hombres y en el fondo de las aguas ha­bitan hasta hoy y construyen esos juguetes que los ríos, camino del mar, abandonan cuando enfurecidos superan sus cauces".
     También se cuenta que Vínnigulasa quiere decir gente antigua engendrada de las nubes (Vinni, gente; gula, an­tigua; zaa, nube). Una tarde abierta de luz, el cielo se cuajó en iris. Y cuando la primera estrella aproximó la noche, las nubes se precipitaron a la tierra, hasta entonces desierta, en forma de pájaros primorosos. La mañana siguiente los zapotecas levantaban las primeras chozas.
     La verticalidad del zapoteca ante el dolor y la alegría, ha movido a pensar que Vinnigulasa significa: hombres brotados de raíz de árbol (vinni, gente; guu, raíz; laasa, elástico).
     Pero vi en zapoteco es viento, aire, aliento. Y la arcilla del hombre se animó con un soplo de Dios, que quedó en él con el nombre de aliento. Los zapotecas todos, dicen quienes tal piensan, se animaron por un solo soplo divino, fundamento de su esplendoroso poderío. La aparición de los hombres blancos, untados de acero, cuyo triunfo preconizaron los oráculos indígenas, levantó en remolino el suave aliento de los zapotecas, hasta dis­gregarlo en distintas direcciones. Roto el aliento, se dispersaron los hombres. Vinnigulasa es aliento que se dividió: Vi, aire, aliento; ni, que; gulaasaa, se partió, se dividió.
     Excepto la primera, todas las noticias de la tradición manifiestan la excelencia de los Vinnigulasa. De aquí que penetre alguna vez en nuestros oídos, sin apoyo en la voz generadora, esta última versión: Vinnigulasa eran los sacerdotes zapotecas que sabían del secreto del cielo con sus joyas y de la tierra con sus energías. Conocían la virtud medicinal de las plantas que prolongan la vida de los hombres; así como de su mortífero veneno. Con el nombre de Vinniguenda —gentes ligeras— construían en una sola noche, sin ser vistos, los más suntuosos edificios. Yudu-roo[4] de Juchitán uno de ellos.
     Eran los Vinnigulasa poderosos guerreros. La vida de la comunidad dependía de sus vigilias y de sus sa­crificios.
     Leída la conquista de los blancos en el temblor de los astros, el canto incierto de las aves y el silencio profundo de los dioses, los Vinnigulasa se mudaron unos en toros salvajes, otros en tigres; los demás an­dan la tierra en forma de leones y lagartos. En este estado protegen mediante emanación de fluidos, a los hombres de hoy con el nombre de Guenda. La vida de un zapoteca va enlazada a la de un Guenda errante.
     Se cree también que uno de los misterios de los Vinnigulasa fue, desde siempre, que, cubiertos de ve­jez, se transformaran en culebras, cerdos, monos, al influjo de una oración. Estos animales a cuyos destinos se atan los de los niños nacidos en el momento de la conversión, son los Guenda.[5]
     Guenda es también acción, fuerza creadora: guinda-navani, la vida brotada de la acción: guenda-guti, la muerte nacida de la acción; guenda-viani, la inteligen­cia, como luz emanada de la acción (guenda, acción; viani, luz). Se explica ahora que el animal de cuya vida depende la del hombre se llame Guenda. Primero la acción; luego lo que por ella fue hecho.
     De día o de noche, un zapoteca que se encuentra a otro en los caminos del pueblo, en los caminos del monte, suelta esta frase: sicaruu guyee, bichi — que te vaya bien, hermano.   Expresión sincera, robustamente sentida.
     En las fiestas de Juchítán, donde toda fiesta es ex­presión de trabajo —hracadziña—, apenas se percibe la presencia de alguien que llega a cooperar con su óbo­lo para el trabajo, se grita: "¡Pariente!" Esto hace pen­sar que la palabra castellana vino en sustitución de la palabra zapoteca: ¡Lisaa!, con igual significado, que lan­zaban seguramente los antiguos zapotecas en sus actividades. Nadie que conozca las costumbres zapotecas, aun las de hoy, ignora que el trabajo trascendental lo realizan en común. El vecino que se mueve a levantar una casa, consumar un matrimonio, celebrar una vela, dispone de los esfuerzos de todos los vecinos. El padre Gay en su Historia de Oaxaca, habla de este aspecto de la vida zapoteca con el nombre de Guelaguetza, que Wilfrido C. Cruz interpreta como Guendalisaa (parentesco) del Istmo.
     Una fase del matrimonio zapoteca es uguna lisa: hacer oir el parentesco. Fase esencialmente religiosa, heredada de los primeros tiempos. Y no se trata, como pudiera entenderse, de hacer oir el parentesco que se establece entre los familiares de los desposados; sino de recordar el parentesco que une a la gran familia za­poteca.
     Con estas bases de índole social, formulo una nue­va interpretación de los Vinnigulasa: gentes sentidas de parentesco, que si no entrega el significado exacto del vocablo, enseña al investigador que trabajamos el teso­ro que se nos legó.
     Filológicamente se llega a igual conclusión. Vinnigulasa es composición de tres elementos: Vinni, gente; gulla, maduro, fuerte; lisaa, parentesco; gente que ma­duró, fortaleció, el parentesco. Gentes que llevaron la solidaridad humana hasta el parentesco.
     En la composición, el último elemento perdió por aféresis su primera sílaba. Y esto, siguiendo la regla de las voces compuestas zapotecas: cuando las sílabas que se encuentran en la composición (la última del pri­mer elemento y la primera del segundo) son análogas, pierde su primera sílaba el segundo elemento. Ejemplos: vinni nahuati, las sílabas encontradas son: ni, última sílaba del primer elemento, y na, primera sílaba del segundo elemento; desaparece ésta y se forma el com­puesto: vinnihuati, tonto; beenda decheguude, sílabas encontradas, da, última del primer elemento, y de, pri­mera del segundo elemento; desaparece ésta y resulta: beendacheguude; vinni nadzaba dan vinnidzaba, demo­nio.
     De igual manera se estructuró Vinnigulasa; la sílaba li, primera del segundo elemento: lisaa, desapareció ante la presencia de su análoga la, última sílaba del primer elemento: gul-la.
     Mis antepasados tuvieron razón de sentirse parientes; sólo así se logra el espíritu único que hermana a los hombres y realiza milagros. No de otra manera se re­unieron como Vinni-birii —gentes numerosas como hor­migas— para trabajar el Yudu-roo de Xavizende[6] (Templo Mayor de Juchitán).
     Siga bajo las enramadas oyéndose la voz de los an­cianos: "¡Pariente!"






[1] Tomado de Vinnigulasa, Cuentos de Juchitán, Gabriel López Chiñas, Universidad Nacional Autónoma de México, México, D. F., 1960.
[2] Apegándonos fielmente a la versión original, respetamos la ortografía con que el autor escribe los diferentes términos en lengua zapoteca. Nota de Guidxizá Las notas siguientes son del autor.
[3] Mediuxiga: Son que se toca en las enramadas de los matri­monios, una sola vez, al atardecer. Durante su ejecución, la desposada recibe en una vasija que sostiene entre las manos, los óbolos espontáneos de los bailadores, quienes, poseídos de mágica euforia, rompen al compás de la danza trastos nuevos.
[4] Yudu-roo: Templo mayor,   Yudu: templo; roo: grande, mayor.
[5] De aquí resulta posible identificar al Guenda de una per­sona, con sólo observar su detalle característico. Si duerme hasta horas muy avanzadas de la mañana, o si es trasnochadora, se dice que su Guenda es el mapache o Gana, animal que duerme durante el día y aprovecha la noche para sus correrías. Si la persona es brava, tiene por Guenda al tigre o Bedze. Si es golosa, el lagarto o Béñe es su Guenda.
[6] Xavizende: Sinónimo de Juchitán, cuyo patrono es San Vicente Ferrer. Tal vez Xavizende es    zapotequización de San Vicente.

Tehuana a caballo

Victoria Guzmán Cabrera

Memoria Gráfica Zapoteca ─Proyecto del Comité Melendre─ les presenta esta preciosa fotografía de aproximadamente cincuenta años de antigüedad. 
     Una postal muy peculiar que nos retrata a una bella joven, posando, montando a caballo. Es una imagen curiosa y poco común. El retrato se realizó durante una de las regadas de frutas de San Jerónimo Doctor, en Ixtepec, Nación Zapoteca. 
     Podemos apreciar el hermoso traje regional, el bordado y la cadenilla.  La imagen es propiedad de la familia García Aguilar. Nuestro agradecimiento por compartírnosla. 
     El Comité Melendre seguirá recabando materiales para su resguardo y difusión, para que mediante las fotografías antiguas conozcamos también parte de nuestro legado.


[Reseña publicada en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 51, Dom 14/Jul/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]

Gráficos 51: Gregorio Guerrero

Gregorio Guerrero 

En mayo de 1943 nació en la región nahua del Alto Balsas, en el Estado de Guerrero, pero vivió durante más de veinte años en Juchitán. Su pueblo, Xalitla, es tierra de artistas del dibujo en papel amate.
Además de ver a los pintores tradicionales de su región natal, Gregorio Guerrero se formó como artista plástico en la Academia de San Carlos de la UNAM. También es licenciado en etnolingüística. 
Ha participado en varias exposiciones individuales y colectivas. Ha expuesto en el Rivas Bahti Galery (Tucson, Arizona, 1991), en el Mexic-Arte Museum (Austin, Texas, 1991), en la Galería Frida Kahlo (México, DF, 1993), entre otras.
Su obra forma parte de distintas colecciones públicas y privadas, como la de la Fundación Cultural “Trabajadores de Pascual y del Arte”, A. C.; la Casa de la Cultura de Juchitán; la Casa del Amate, Guerrero; entre otras. También trabajó realizando murales en el Museo de Historia Natural, México, DF.
Actualmente reside en su tierra de origen.


[Imágenes publicadas en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 51, Dom 14/Jul/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]

Guidxizá (suplemento), Año I, N° 50 - Dom 07/Jul/2013

EDITORIAL 50 

Estamos contentos. El día de hoy alcanzamos las cincuenta ediciones de este suplemento cultural. Pronto estaremos más felices, pues cumpliremos un año de la aparición del primer número.
     Este esfuerzo colectivo por difundir la cultura zapoteca, con un ánimo responsable, no sería posible sin la disposición de EL SUR, Diario Independiente del Istmo, que semanalmente nos abre sus páginas para incluir este suplemento.
     Desde el inicio, la responsabilidad por los contenidos ha sido enteramente nuestra, por lo que eximimos a los dueños y editores de tan importante medio, de cualquier molestia que hayamos podido causar a terceros. Únicamente tenemos palabras de afecto por permitirnos llevar a los lectores el conocimiento de nuestro ser como zapotecas.
     En esta ocasión Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos presenta contenido de tres Proyectos del Comité Melendre: un cuento del destacado escritor Víctor Terán, publicado hace cuatro años en la Revista Guidxizá; una fotografía antigua de una niña Capitana ixtaltepecana, cortesía de Memoria Gráfica Zapoteca; y la reseña del vigésimo programa radiofónico anual que produce nuestra organización. También presentamos los pormenores de las firmas del Acuerdo de Participación Ciudadana y una colaboración de Abel Toledo Gómez. En los Gráficos reproducimos la obra de Karla Wong Guzmán.
     Nuestra alegría también se debe a que vamos caminando con pie firme, abriendo brecha para que nunca más se excluya a la ciudadanía apartidista de las decisiones cruciales de nuestro pueblo. 


[Texto publicado en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 50, Dom 07/Jul/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]

El Comité “Che Gorio Melendre”; un ejemplo para la juventud del mundo

Honor a quien Honor merece. Durante las primeras ocasiones en que los vimos organizar y realizar con excelencia diversos eventos, nos sorprendió observar cómo estos jóvenes actuaban con madurez extraordinaria y una sensibilidad que denotaba su preocupación por Juchitán. No hubo necesidad de que pasara mucho tiempo para constatar que son unos gigantes de pensamientos claros, de inteligencias privilegiadas y  de convicciones firmes; valores que les dan la distinción de personajes ejemplares para toda la juventud del mundo. Quien dude de esta apreciación, puede juzgar lo que el Comité ha hecho y sigue haciendo por el pueblo y por los que en él habitamos. Cuando sus ejemplos de trabajo sean imitados por otros jóvenes, entonces Juchitán tendrá esperanzas de ser rescatada. Y más vale que empiecen pronto, antes de que se destruya la civilidad.

Por Abel Toledo Gómez


Cualquier intento que pretenda cambiar el estado incorrecto de las cosas, o corregir la descomposición que los seres humanos han provocado en la sociedad, será vano esfuerzo si no nace de la reflexión, la imperante necesidad de que los propios hombres y mujeres que conforman dicha comunidad acepten cambiar su manera de pensar y, consecuentemente, su manera de actuar. En otras palabras, que acepten y se convenzan de que la forma de vida no es la deseada para el presente ni, mucho menos, para el futuro, y que dichas condiciones inaceptables son derivadas de las decisiones y acciones equivocadas en el pasado. 
     
     Lograr un proceso de cambio en la mente de los humanos es una labor que muy pocos pueden realizar y lograr. Sobre todo, dado el exceso y sólido conformismo que los medios de comunicación masiva han arraigado en la voluntad de un sector considerable de Juchitán. La existencia de ese conformismo limita los deseos de superación, y desarrolla pensamientos de apatía, desidia e indiferencia. Éstos, a su vez, juegan un papel trascendental en la política, para beneficio de los que hacen de los puestos de elección popular su modus vivendi, toda vez que permiten el cumplimiento de aquella comodina frase de “dejar hacer, dejar pasar”.
     La relación entre lo expuesto y la referencia al Comité Autonomista Zapoteca “Che Gorio Melendre”, radica en las labores que vienen realizando y que en el futuro llevarán a cabo los jóvenes brillantes que conforman dicha organización. 
     Muchas personas de Juchitán no han percibido el papel de agente de cambio positivo que desempeña el citado Comité en todos los ámbitos. Los mensajes y trabajos que con mucho esfuerzo ejecutan estos extraordinarios muchachos, llevan la tendencia de modificar la forma pasiva y un tanto incorrecta de concebir las cosas en diferentes aspectos, pero sobre todo en el contexto social y político. Ellos saben perfectamente lo que necesitan los juchitecos para re-direccionar su camino hacía el estatus deseado.
     No obstante de la existencia de muchos profesionistas y gente pensante en Juchitán, los jóvenes del Comité Melendre están dando un ejemplo de mucha importancia para la vida política y democrática de la ciudad. Ellos conocen bien los problemas y saben que sin la participación consciente de los juchitecos, la ciudad no saldrá de su crisis y estará destinada al desorden y a la anarquía total. De ahí el interés del Comité por participar en el actual proceso electoral, primero como mediador para el debate público que todos presenciamos. Y aunque los actores no convencieron por sus pobres conocimientos y respuestas a los problemas planteados, el evento sí cumplió con su propósito como tal, y como un ejercicio democrático dirigido al pueblo. 
     Para quienes no poseen un espíritu de servicio para su pueblo, lo más fácil es quedarse quietos y callados. Sin embargo, el liderazgo de uno de más grandes idealistas y orgullo actual de Juchitán condujo a los integrantes del Comité Melendre a la redacción de un documento que hará historia por su contenido y objetivo final. Se trata de un manifiesto en el que los candidatos a la presidencia municipal se comprometen con sus firmas a cumplir con los siguientes acuerdos: 1.- Sesiones de Cabildo abiertas al pueblo y televisadas; 2.- Creación de un Consejo Consultivo Ciudadano, y 3.- Revisión de los Cinco Ejes para la Paz Social de Juchitán.
     Todos los que padecemos los males de Juchitán estamos obligados a cambiar nuestra forma de pensar, ver y hacer las cosas. Los jóvenes del Comité Melendre son ejemplo de cómo pensar, decidir y hacer las cosas adecuadamente para que las nuevas generaciones, es decir, nuestros hijos, no digan que llegamos inútilmente a este mundo. 
     Desde esta tribuna enviamos reconocimientos a Gubidxa Guerrero y todos los integrante del Comité Melendre por sus esfuerzos, por su amor a la cultura en general, su sentido de pertenencia a la estirpe zapoteca, por su convicción y fe de que siempre habrá alternativas para enderezar el rumbo torcido de nuestra ciudad, y por el ejemplo que ponen para toda la juventud del mundo. Ojalá que la juventud de Juchitán, siga el camino de ustedes, por el bien y el progreso de nuestro pueblo.


[Texto publicado en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 50, Dom 07/Jul/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]

Vigésimo programa radiofónico: Coyolicatzin se llamaba Quetzalcóatl



Juquila Ramos Muñoz

Buenas noticas en Nuestros Pueblos, Nuestra Historia, programa radiofónico del Comité Melendre. El 4 de julio de 2013 amanecimos en décimo lugar de Poderato.com, el sitio de podcast más importante de América Latina. Este Proyecto del Comité Melendre cada día llega a más oídos. 
     Otra buena noticia es que ya completamos veinte emisiones de esta nueva época. Los binnizá contamos en veintenas. Cuarenta (que en español es ‘cuatro decenas’) se dice en zapoteco: Chupa late gande (‘dos veces veinte’). Por eso sentimos que hoy culmina un ciclo más. 
     Llegar a veinte emisiones bien cuidadas no es tarea sencilla. Menos todavía cuando se hace sin subsidios gubernamentales ni de ninguna otra índole, sino principalmente con el esfuerzo disciplinado de los participantes. Por lo que agradecemos a los radioescuchas que nos sintonizan en su aparato de radio o a través de internet. También a las estaciones que nos ceden una hora semanal en su programación.
     En días recientes se llevó a cabo la firma del Acuerdo para la Participación Ciudadana en  Guidxiguié’ (Juchitán). Tres puntos concretos que el Comité Melendre propuso para que se dé una mayor colaboración entre ciudadanos y municipio. Lo suscribieron diversas organizaciones de la sociedad civil, y fue firmado por tres candidatos a la alcaldía de Juchitán. De ello damos algunos pormenores.
     En  Nuestros Pueblos, Nuestra Historia no puede faltar el tema de la semana, por lo que en esta emisión el compañero Gubidxa Guerrero, etnohistoriador, nos platica acerca de la esposa de Cocijoeza (‘Rayo de pedernal’) y madre del último monarca zapoteca. Nos da información de primera mano, con la cual se aclara el verdadero nombre de esta reina que residió en Tehuantepec: Quetzalcóatl.
     La música alegra la vida, y en este programa tuvimos el gusto de escuchar a Felipe Toledo cantándonos Laureana. Los Pergaminos nos interpretaron Naze Gunie’ Xcaanda. Lila Downs cantó Naila. Y Luis Martínez Hinojosa nos describió La Laguna encantada.
    ¿Desean saber más del tema de la semana? No se pierdan Nuestros Pueblos, Nuestra Historia. Te invitamos a sintonizarlo. Consulta en la cartelera los horarios. Recuerda que se transmite en once poblaciones de nuestra Patria Zapoteca.

Para descargar este programa, ingrese al siguiente enlace: Coyolicatzin se llamaba Quetzalcóatl.

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[Reseña publicada en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 50, Dom 07/Jul/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]


Vecinos de la Sexta Sección de Ixtaltepec


Victoria Guzmán Cabrera

Memoria Gráfica Zapoteca ─proyecto del Comité Melendre─ presenta esta memorable fotografía de unos vecinos de la Sexta Sección, Cheguigo, en Ixtaltepec, Nación Zapoteca.
     Esta postal cuenta con un aproximado de cincuenta años de antigüedad. Nos comparte un recuerdo. Retrata a algunos familiares y vecinos después de haber asistido a una regada de frutas en honor San Crispín, que se celebra año con año en esa Sección del pueblo. 
     La niña que posa en medio, con su traje regional, tuvo el cargo de Capitana. Los demás son sus primos, tías, vecinos y abuelos, que de misma forma participaron en la realización de la fiesta, apoyando en las labores de la misma. Se muestra la hermandad entre ellos, que forma parte del carácter de nuestra gente, orgullosa de pertenecer a una comunidad con su propia historia.


[Reseña publicada en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 50, Dom 07/Jul/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]

Gráficos 50: Karla Wong

Karla Wong 

Por azares del destino nació en Minatitlán, Veracruz en 1974. Su padre es originario de Ixtepec. Su madre de Santiago Laollaga. 
     Toda la niñez y adolescencia la vivió en la región istmeña, por lo que se siente plenamente identificado con su cultura. 
     Estudió Derecho en la UABJO y ha trabajado en el área de Servicios Periciales de la Procuraduría General de Justicia, como perito en retrato hablado. El talento de dibujar y pintar le viene desde la infancia. Se considera autodidacta.
     Ha expuesto en México y en el extranjero. Vivió durante dos años en la ciudad de Chicago, Illinois, en Estados Unidos, en donde mostró su obra en varias ocasiones. 
     Le gusta usar figuras geométricas, llenas de color, así como figuras simbólicas de nuestros antepasados binnigula’sa’. También frutas y legumbres.

     Algunas exposiciones:
2012.- Exposición colectiva - Congress theater con Lilia Downs “Pecados y Milagros” Chicago, IL.
2012.- Exposición colectiva - Bridgeport Art center, Chicago,IL
2012.- Exposición colectiva - East Chicago Biblioteca de la Herencia Hispana, East Chicago, Indiana
2012.- Exposición colectiva - Día de los Muertos. Exhibición en Casa Ciudad Mexico, Chicago IL
2013.- Casa de la Cultura de Juchitán, en el marco de la semana cultural muxe’.
2013.- Palacio Municipal de Oaxaca de Juárez.
2013.- Universidad del Istmo, Campus Ixtepec. 

[Imágenes publicadas en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 50, Dom 07/Jul/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]

Guidxizá (suplemento), Año I, N° 49 - Dom 30/Jun/2013

EDITORIAL 49

Como un paso natural luego del debate del domingo 16 de junio, en que participaron los candidatos  a la presidencia municipal de Juchitán, el Comité Melendre lanzó una propuesta que recoge el sentir de la ciudadanía apartidista: la necesidad de que su voz sea escuchada.
     No se necesita ser un gran teórico de la ciencia política para reconocer que uno de los peores males de la administración pública es la desatención de los problemas urgentes. Y eso se debe, en gran medida, a que las personas que toman las decisiones de nuestras ciudades y pueblos desconocen dichos problemas. 
     Es necesario, entonces, que la ciudadanía colabore con las autoridades, porque solo sumando los esfuerzos, capacidades y las experiencias de todos, podremos edificar una mejor sociedad. Para ello se hace forzoso que los candidatos a gobernar la ciudad de Juchitán acepten suscribir un documento que los comprometa a implementar algunas medidas que hagan más sencillo el reordenamiento de la vida pública. 
     Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos presenta en esta ocasión contenido de cuatro de los proyectos del Comité Melendre. A propósito del tema electoral compartimos un texto que se escribió hace más de dos mil trescientos años, pero cuya vigencia sorprende, porque nos permite comprender una de las razones de los malos gobiernos: la ignorancia. Retratos de Nuestra Historia reseña brevemente la historia de dos abuelos ixtaltepecanos. Beatriz Cruz recomienda un interesante artículo que trata de los mártires de Cajonos. Y Juquila Ramos invita a escuchar el decimonono programa radiofónico del Comité Melendre. En los Gráficos, la lente de Claudia García.
     Es importante que la ciudadanía recupere la confianza en los servidores públicos. Pero antes es necesario que quienes desean gobernar Juchitán den señales inequívocas de que construirán un gobierno incluyente y participativo.


[Texto publicado en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 49, Dom 30/Jun/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]


Los fiscales de San Francisco Cajonos: ¿mártires?

Beatriz Cruz López

Esta semana, la Biblioteca Digital de Historia Zapoteca, proyecto del Comité Melendre recomienda el texto de Rosalba Piazza titulado “Los mártires de San Francisco Cajonos: preguntas y respuestas ante los documentos de archivo”. 
     En 1704, Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles, fiscales de San Francisco Cajonos, avisaron al padre vicario de aquel pueblo serrano que la comunidad realizaba un ritual idolátrico en la casa de José Flores. 
El padre vicario, acompañado de un fraile y varios españoles, se apresuró a llegar al lugar y con cierta violencia irrumpió en la reunión. Al día siguiente, por la noche, el pueblo arremetió contra los dos fiscales; sitiaron el convento donde se habían escondido y se los llevaron para castigarlos. No se volvió a saber más de ellos. 
     Luego de esta acción, tras meses de investigación, hubo un castigo ejemplar para la turba: cerca de treinta personas de San Francisco y otros pueblos Cajonos que habían participado en la asonada fueron sentenciadas a muerte. Sus cuerpos fueron desmembrados, sus cabezas fueron colocadas alrededor de la plaza de San Francisco y las partes restantes colocadas a lo largo del Camino Real que iba de Oaxaca a la Sierra. Otros más fueron absueltos y algunos sólo castigados públicamente. 
     Son varios los estudios que han tratado de entender por qué la comunidad actuó de esa forma, por qué las autoridades reaccionaron con tal rigor, entre otras preguntas. En este artículo la autora analiza exhaustivamente diversos documentos que dan cuenta de esta situación para dar a conocer su propia interpretación; además señala los intereses en juego y los usos que se han hecho de este evento tanto en aquellos años, como en siglos posteriores e incluso en la actualidad. 
     Puede consultarse en:

http://issuu.com/bibliotecazapoteca/docs/piazza_martirez


Ficha completa: Rosalba Piazza, “Los mártires de San Francisco Cajonos: preguntas y respuestas ante los documentos de archivo”, Historia Mexicana, Vol. 58, Núm. 2 (230), octubre-diciembre de 2008, pp. 657-752.


[Reseña publicada en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 49, Dom 30/Jun/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]


Efemérides: Junio de 1850

A finales de junio de 1850 José Gregorio Meléndez tomó la población de Tuxtla Gutiérrez, hoy en día capital del Estado de Chiapas, provocando la fuga del Ayuntamiento.
     Lo anterior se enmarcaba en las maniobras militares de los guerrilleros zapotecas que habían sido atacados el mes anterior en el pueblo de Juchitán. La victoria de Meléndez posibilitó el regreso de sus hombres para recuperar algunos bastiones en el Istmo.


[Texto publicado en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 49, Dom 30/Jun/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]

Abuelos guiatis

Victoria Guzmán Cabrera

Retratos de Nuestra Historia, proyecto del Comité Melendre, les presenta esta hermosa fotografía de Na Faustina Casique Toledo (78 años) y Ta Claudio Toledo Toledo (80 años), ambos originarios de Asunción Ixtaltepec, Nación Zapoteca. 

Llevan 49 años de casados, tiempo durante el que procrearon tres hijos. Ta Claudio es campesino. Todas las mañanas parte al campo a trabajar la tierra. A pesar de la edad que tiene, es un hombre fuerte. Na Faustina le prepara el almuerzo: totopos, pozol, frijol y queso seco. Ella hacía totopos para apoyar a su esposo en la manutención de la familia. 

Ambos construyeron una vida sana a lado de sus hijos, transmitiendo las enseñanzas que han heredado de los ancestros. Según sus palabras, "antes no había vanidad. No importaban las cosas materiales".

Compartimos esta imagen invitándolos a tomar consciencia de la importancia de nuestros mayores, fuente de sabiduría. Ejemplos de respeto y valentía. Ojalá las nuevas generaciones aprovechemos sus enseñanzas… 


[Reseña publicada en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 49, Dom 30/Jun/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]

Cartel: Acuerdo para la Participación Ciudadana


[Cartel publicado en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 49, Dom 30/Jun/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]

Gráficos 49: Claudia García

Claudia García 

Nació en Monterrey, Nuevo León, un 13 de noviembre de hace algunos ayeres. Es una mujer sumamente curiosa, característica que la ha llevado a viajar por distintos derroteros. Observar con interés cuando le rodea le hizo querer conservar para siempre esas imágenes. 
     Es Ingeniero Administrador en Sistemas, con maestría en Ciencias en Tecnología. Actualmente está por concluir el Programa de Maestría del Posgrado en Estudios Mesoamericanos de la UNAM.
     Sus principales cursos los ha tomado en el Centro de las Artes de CONARTE, en Monterrey, y en el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo, en Oaxaca. 
     Han sido sus maestros, entre otros: Cecilia Salcedo, Luis Paredes, Daniel Weinstock, Vittorio D' Onofri, Gerardo Klint y Alejandro Cartagena.
     Las imágenes que compartimos fueron tomadas en la planicie costera del Istmo de Tehuantepec durante algunos de sus viajes. 



[Imágenes publicadas en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, publicado en EL SUR, diario independiente del Istmo. Año I, N° 49, Dom 30/Jun/2013. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]