La Nutria

Alejandro Cruz Martínez

Te contaré, Tania, de un perro que vive en el agua.
   
En nuestro pueblo vivió en el río cuando ni tú ni yo habíamos nacido. Los viejos nos lo cuentan, Tania, y como dijo el poeta, los viejos son los que más saben.
   
Dicen los viejos, Tania, que cuando la montaña se alegró del mundo y de las aves y de las flores, de su risa brotó agua, pero en nuestro pueblo el río no tenía piedras, apenas una que otra, pues los peces, algunos, tenían muchas escamas, aunque otros anduvieran desnudos. Pero nuestro río, ese que apenas es un hilo de agua entre las piedras, fue caudaloso. En su rivera crecían hortalizas y flores en su corriente, además de flores y peces de colores, había nutrias y los viejos las llamaron perro de agua.
   
Lloraban como mujer y les gustaba revolcarse en la arena.
   
Dicen los viejos, Tania, y debemos aprender de ellos, que en donde más salían las nutrias era en la parte llamada piedra bola y en ese montón de piedras se acostaban al sol y se volvían a meter al agua. Así jugaban.
   
Los viejos saben mucho, dicen que en 1928, se inundó el pueblo y se llevó hortalizas y flores, pero las nutrias siguieron viviendo en la piedra bola.
   
Los viejos lo volvieron a ver en 1944. Se inundó otra vez nuestro pueblo. La gente, mis abuelos, mis tíos y los tíos abuelos de otras personas sacaron al Santo de la Iglesia y lo bajaron al río enojado. Cuentan que dejó de llover y las aguas se retiraron del pueblo. En esta ocasión no solamente dejó piedras donde hubo papas y cilantro, y arena donde hubo gladiolas y lirios sino que se llevó las nutrias.
   
Los abuelos lo cuentan, Tania, y ellos saben tanto. Cuando vamos al barrio de Cheguigo que está al otro lado del río, y escuchamos en la noche gemidos de mujer, no te espantes, Tania, que no es ningún alma en pena, son las nutrias que regresan a jugar contigo para que las conozcas.
   
Los viejos lo saben todo, Tania, menos que tienes una amiga nutria.


[El presente relato se publicó en IstmoAutónomo, hoy Revista Guidxizá, Año I / N° 4, Enero-Febrero de 2005. Fue tomado de Imaginerías, libro de Alejandro Cruz perteneciente a la Colección Diidxa’ Ruca’, publicado por el H. Consejo Municipal de Juchitán de Zaragoza, Nación Zapoteca, 1986-1989. Asimismo fue publicado en Guidxizá, una mirada a nuestros pueblos, suplemento cultural del Comité Melendre, Año I, N° 17, Lun 19/Nov/2012. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.]