Lenta agonía

Omar Francisco Avelino


      Proverbios 14:13 “Aun en la risa
el corazón puede estar con dolor”


     Nota: Un coágulo de palabras no permiten el fin de este poema.
               El final sería una hemorragia de versos.
               La muerte misma del poeta…


     Atardece 
y no aparecen tus enjambres
Atardece
y es más breve la llovizna
Es la hora de amarnos
meloso itinerario de poema
Es la hora del zumbido
colmena de metáforas
de apaciguar la taquicardia 
y mojarnos las lenguas

     Exquisito es el instante
de sentirte cerca
como la humedad del aire
barruntando el aguacero

     La tarde
es demasiadamente inconfundible
Las sombras nocturnas 
se han desvestido
y las del instinto matutino
ya se alumbran
 
     ¿Hacia dónde lambisquean tus inciensos?
Mi respiración se ha fastidiado
Olorosa evocación
en el precipicio de mi llanto
Inhalo tus vestigios
y encuentro insípida tu esencia

     Ausentarte 
me provoca una hemorragia
Escurren mis memorias
coágulos del tiempo
prolongándose varias noches
y abundantes días

     Mortal vértice
donde los pájaros fallecen
y el conversar de nidos vacíos
permanecen
devastando locamente mi cabeza
Quizás el reloj se descompuso
Quizás…
Montón de manecillas oxidadas
La calle se ve obsoleta
Todo está empolvado
No has de volver jamás

Te pienso consternado
en mi último texto que escribí
un cinco de noviembre del año anterior:

     Estás lejos de mi tregua tertuliana
coito de voz
letras
y palabras
separados estamos por líneas rectas
cóncavas y convexas, 
circunferencia del  lenguaje
recitándole a la sorda lejanía

     Al recordarte mis vértebras se arrugan,
hipotérmico
y no me habitas
para entibiar mis bronquios.
La textura de la tristeza 
me la sé en todas sus formas,
perversa
descalza
indomable
huérfana
zarrapastrosa

     Lamento estar lejos
de donde comes hierba de monte
bebes agua de río
y fotografías los vicios de la sierra
Donde una fogata te alumbra
te cantan los insectos del maíz
y falenas tapizan tu esqueleto,
lo sé     mujer mía
también te enmohece y te enferma
estar lejos de mis fanales

     Por eso
te agradezco el amarnos siempre
en el vértigo del universo.
Aunque el intruso horario
siga siendo un crucigrama
con segundos y minutos verticales…

Texto publicado en la Revista Guidxizá, Año IX, N° 17, Julio de 2012.