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Proclama de don Mariano Matamoros de la victoria en Tonalá

Proclama del excelentísimo señor don Mariano Matamoros,
teniente general de los ejércitos americanos,
y segundo del excelentísimo señor capitán general del Sud,
don José María Morelos
de la victoria en Tonalá*


A LOS HABITANTES DE OAXACA

Imagen tomada de México Desconocido

La derrota espantosa que la división de mi mando hizo en las tropas del gobierno de Guatemala mandadas por el teniente coronel Dambrine, en la raya de ambos reinos, pedía por su misma naturaleza que se recobrase en esta ciudad de las fatigas y cansancio producidos por marchas forzadas y en climas muy rudos e ingratos. Consultando menos a mi quebrantada salud que al alivio de mis soldados, resolví permanecer en esta ciudad debiendo haber marchado desde entonces a ocupar los puntos que me tenía señalados el excelentísimo señor general. Confieso que en ella he recibido un hospedaje digno de la generosidad de los oaxaqueños y del carácter dulce que los recomienda entre todos los pueblos de América; y precisado a retirarme para fortificar los lugares de preciso tránsito para el enemigo, en el caso de que intente sojuzgar esta provincia, no puedo menos de hacerlo enternecido y penetrado de gratitud hacia sus moradores; pero esta misma virtud exige que recomiende, a todos y a cada uno de ellos, la paz, la concordia y una incesante acción de gracias al Dios de nuestros padres, porque los ha librado de las garras de sus enemigos proporcionándoles el bien de la libertad de que carecen muchos pueblos de la América y por el que claman su intermisión.

Parte militar de la toma de Tehuantepec a José María Morelos

Parte militar de la toma de Tehuantepec
del señor mariscal de campo don Mariano Matamoros,
al excelentísimo señor general del sur, José María Morelos

Excelentísimo señor.— La valiente división, que tengo el honor de mandar, ha triunfado completamente del enemigo, sin embargo de que éste ha rehusado el choque en todas ocasiones; de suerte que hemos tenido que caminar muchas leguas para efectuar el combate. Creía batirlo en Tehuantepec, y aún esperaba yo que él me atacase antes, según los deseos que me dijeron tenía Manuel Dambrine, capataz de la cuadrilla, de conocer a V. E; pues preguntaba a menudo por su persona; más como el brío y valor de estos malvados consiste sólo en las palabras, todo ha sido huir de nosotros.

Retrato de Mariano Matamoros,
existente en Palacio Nacional,
pintado en 1868 por José Obregón. 
Hallábame acampado en Xalapa, punto inmediato a Tehuantepec, esperando que la tropa se repusiese de la fatiga anterior correspondiente a tan larga caminata, y que pasasen los días de jueves y viernes santo, que creí no debíamos emplear en derramar sangre, cuando el martes por la noche tuve noticia segura de que Dambrine levantaba a toda prisa el cantón sin duda para fugarse a Guatemala. En el momento dispuse mis soldados para impedir aquella marcha; de manera que a las cinco de la mañana siguiente llegué a Tehuantepec en compañía del señor intendente de ejército, don Antonio Sesma y Alencaster, que se me acababa de reunir. Encontré la villa despoblada porque desde la noche precedente habían desamparado la plaza los bandidos con tal precipitación que ni las cargas de mayor importancia, objeto común de sus desvelos, pudieron llevarse consigo.

Con todo, procuré asegurarme de que aquella salida no fuese algún ardid: registré los puntos que me parecieron peligrosos; observé si se habían alojado por las inmediaciones, o refugiado en algún pueblo vecino; y descubrí que no habían tenido otro motivo para salir que un miedo inexplicable al ruido sólo de nuestras armas. Allí me informé de que aquellos fanáticos venían tan presuntuosos porque estaban creídos en que V. E. había sido derrotado completamente por los cobardes Paris y Rionda, y en que Oaxaca se hallaba amenazada por diversos puntos de un número considerable de tropas; ya se ve, tal es el éxito que tienen los miserables por sus credulidades.

Parte militar de la ocupación de Tehuantepec a Benito Rocha

Parte militar de la ocupación de Tehuantepec 
del señor mariscal de campo don Mariano Matamoros
al señor don Benito Rocha, comandante de las armas de Oaxaca*




He ocupado esta plaza que el enemigo desamparó huyendo vergonzosamente.

De las cosas que le he tomado ya le doy cuenta al excelentísimo señor capitán general [José María Morelos].

Por lo muy estropeado de mi caballada, y por lo dilatado y áspero de los caminos, no puedo seguirlo. Hoy me he estado reponiendo de caballos, mañana sigo mi marcha hasta su alcance.

Dios guarde a vuestra señoría muchos años. Tehuantepec reconquistado, abril 14 da 1813.— Mariano Matamoros.— Señor don Benito Rocha, comandante de armas do Oaxaca.**