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Peligro de extinción (¿Réquiem?)


Jesús Gallegos

Había un rasgo fantasmal en aquellos peces
Ninguno tenía ojos.
José Emilio Pacheco

“Podíamos pescar y bañarnos a un tiempo ―dijo mi abuelo―
y no había tanta corrupción en el mundo”

Ahora las nutrias no dominan el río     Su extinción
fue adviento para otras especies     Pero garzas
y alcaravanes no son iguales en comunión
se dispersan     Saben
que no hallarán ese banco añorado
sino cardúmenes de espera
bajo su propia sombra

“Está en peligro de extinción la memoria”
dice silbando el aire que pasa
como un presagio.


¡Ma' Zeeda Saa Guidxi!

¡MA′  ZEEDA  SAA  GUIDXI![1]

Alexis Sepúlveda Chiñas             
A Hilda Chiñas Morán: mi madre.
 Al Xuaana′ Rolando Chiñas Ordaz y la
                                                                              Xheela′ Xuaana' Juana Morán Gallegos: 
mis padres [2] 

 
Aline
¡Ya viene la Fiesta del Pueblo! Mencionan con emoción en diidxazá nuestros abuelos, los depositarios de la tradición cultural e histórica compartida de los binnizá. Espero que no dejemos de escuchar esta expresión y que, a su vez, reproduzca el mensaje de los binnigula′sa′ hacia las futuras generaciones.[3]
 
En este escrito mostraremos un panorama general de la mayordomía llamada Saa Guidxi o Fiesta Titular,  realizada en el barrio Santa María Reu’ de Guizii  (Tehuantepec). Estas fiestas se realizan por la ciudad. En este caso, el barrio es organizado por los Xuaana′, los  principales (que son los Xuaana′ que ya no están en función), y la pareja de Mayordomos cuyas funciones se intercalan en un sistema de cargos festivo, muy similar al de la tradición ancestral; así, gracias a la mayordomía se redistribuyen bienes y servicios al barrio, y  por tanto, se refuerzan los lazos de cooperación.[4] La palabra “Titular” empezó a usarse por los dominicos para que la gente recordara las estaciones, que era como se designaban algunas visitas papales a templos de barrios en Roma durante la Cuaresma.[5]

El Alfabeto Popular del Zapoteco del Istmo


(Las explicaciones que se dan a continuación son exclusivamente para los hablantes del zapoteco. En el siguiente número de la revista se incluirán las que están dirigidas a las personas que desean aprender este idioma)

El alfabeto que empleamos [...] para la escritura del zapoteco del Istmo es el aprobado en las sesiones de Mesa Redonda celebradas en la Ciudad de México, en 1956:

a  b  c  ch  d  dx  e  f  g  h  i  j  l  m  n  ñ  o  p  q  r  rr  s  t  u  x  xh  y  z

Las vocales son de tres tipos:
“Sencillas”       a  e  i  o  u             Ejemplos:
Gregorio Guerrero
tapa:  cuatro                           ro:  (él) come
        bere:  gallina                          bupu:  espuma
        rini:  sangre

“Cortadas”      a’   e’   i’   o’   u’      Ejemplos:
cha’ca:  pájaro carpintero       co’:  no
be’te’:  zorrillo                        gu’xhu’:  humo
dxi’:  tapado

“Quebradas”   aa  ee  ii  oo  uu       Ejemplos:
naa:  yo                                   doo:  mecate
zee:  elote                                buu:  carbón
        lii:  tú, usted.

Gue'la' Be'ñe'

GUE’LA’  BE’ÑE’

Irma Pineda

Jesús Urbieta
Ruxhale lua’ neza ridi’di’ guiigu’
ribee lú xilase:
Ni guca’ bacheza’ binni huala’dxi’
neza ra bixuuba’ be’ñe’
naca yanna ti neza bidxi.

Ruuna’ ladxidua’ ti nutale nisa guiigu’
xisi guendaruuna’ naxí nga laa
ngué runi ruyubica’ ruaa nisadó’
ra cuezadxí xquendaruxhooñe’ nisaca’
ne güineca’ gunaa benda xtiidxa’ be’ñe’
naduxhu’ ne sicarú pe’
ca be’ñe’ ni bichibi jñaa dxi guca xcuidi
ne gudxite ndaani’ guiigu’ gue’la’ be’ñe’.


Sobre la lengua zapoteca

Gregorio Guerrero 
UlianaCruz Guerra
 

La familia zapoteca1 proviene de uno de los subgrupos del Otomangue; se habla en el Estado de Oaxaca.  Las lenguas zapotecas tuvieron un origen común, pero por diversas circunstancias sociales, históricas, económicas, políticas y culturales; incluso, fenómenos propios de la lengua, propiciaron su diversificación. Lingüistas han colocado al zapoteco en cuatro variantes regionales: Zapoteco de la Sierra Norte, Zapoteco de la Sierra Sur, Zapoteco de Valles  y Zapoteco del Istmo. Sin embargo, estas variantes regionales (que son lenguas propiamente2) tienen subdialectos, es decir, determinada forma de habla caracteriza a las personas de tal o cual lugar, por ejemplo, la personas de Juchitán pueden reconocer a los de Espinal o  a los de Tehuantepec, etc, por su forma de hablar y viceversa. 

Así que el diidxazá tiene una vasta complejidad, la cual merece ser estudiada, explicada y aplicada para incorporar más riquezas a la lengua escrita y oral, e impulsar verdaderos proyectos de alfabetización en la lengua materna, así, como uso de otros medios. 

Ilusión perdida

C. Dante García Ríos

A la familia García López

Ríos, lagos y mar unidos,
no reúnen el agua que 
Gregorio Guerrero
calme la sed del pueblo.

Un sueño no lo es todo
para el que busca paz,
felicidad, dicha y libertad
de la humanidad entera.

La tortura friolenta de la traición
desangra al mundo a cada instante.,
guerras, sufrimiento y odio
serán un día cenizas,
un mal recuerdo en 
la gloria de mi estirpe.

Mi pueblo, tu mundo: Hombre,
se ahoga entre el sudor y lagrimas,
entre pobreza y sufrimiento pero,
no temas... emanará la furia del dolor
provocando una explosión desencadenada

El sol estará temeroso
del fuego que del hombre salga;
no habrá sangre, no-dolor,
no-tristeza, no-llanto 
solo vida.

Cayendo



En una noche callada
de esas que mantienen fríos
lo mismo los pies 
que al alma
Margarita Martínez Morales
en medio de un montón de murmullos
que vienen de mi pensamiento
más que del exterior
soñando en el material del que están hechas
las pinturas de Dalí
sintiéndome canalla
cobarde lejano desgraciado en la batalla
gritando ante la sordera de los pueblos las naciones
pensado
siempre pensando
en la distancia entre mi nuca y la almohada
queriendo decir que nada es eterno
temiendo el sueño de los inmortales
-que sueñan con dormir para siempre un día cualquiera-
destruyendo las letras
que caen como lágrimas saladas
en el centro de esta blancura artificial
   a
       y 
          e
               n
                   d
                       o
 
siempre
           cayendo
 
¿Tú sabes qué más hay en el fondo del precipicio
donde los árboles cantan a la noche eterna
y sueñan en que la luna baña su tierna aspereza?


La despedida




Israel Briones
El abuelo Toño  se fue con el viento al salir el primer rayo de sol, el día que para mí, fue el mas largo de la primavera.

Mi abuela regaba agua para levantar el aroma de la tierra que se expandía por todo el patio y recorría parte de la casa. Yo jugaba con una carreta que me hizo el abuelo cuando tenia cinco años; permanecía bajo la sombra del gran Yaga Bioongo’. De pronto, mi mirada se detuvo en el tronco de éste, porque se posaba una enorme mariposa negra. El color de sus alas semejaba los ojos de la abuela: negros y profundos;  recordé entonces lo que decía Ta Toño de cuando las personas dejan este mundo y se marchan para siempre.

“El alma de una persona buena se transforma en mariposa y nuestro cuerpo en ave, porque así estamos hechos cuando todavía somos gente viva: de alma, carne y huesos” 

En ese momento pasó la anciana por sobre mis piernas para atravesar el umbral de la puerta y encontrar a su marido que yacía tendido en el catre. Corrí hacia donde él estaba, le besé la frente y la abuela hizo lo mismo.

Vino la rezadora; era el momento de despedir al abuelo.

Los "criminales" de Juchitán

Anabel Adame
 Gubidxa Guerrero 


El 2 de marzo de 1851 se fecha el siguiente documento en el que se solicita a la Cámara de diputados de la nación, la detención del “criminal” José Gregorio Meléndez y sus “cómplices”, causantes de la “escandalosa sedición de Juchitán”.

¿Delito?: atentar contra la propiedad particular de Don Francisco Javier Echeverría “robando la sal de las salinas que a éste le pertenecen”, proclamar la escisión del Istmo respecto el Estado de Oaxaca, asesinar, incendiar, resistirse a la autoridad a mano armada, entre otros muchos, según las palabras del gobernador del Estado de Oaxaca y firmante del documento, Benito Juárez García.

Por supuesto que el documento referido omite mencionar los ultrajes, robos, y asesinatos, contra el pueblo de Juchitán en legítima rebelión, ya que, al parecer, el ajusticiamiento de personajes estafadores pero adinerados, es una “mancha de sangre” y un “acto de horror”, mientras que la muerte de mujeres, ancianos, y niños, son medios apropiados para “reestablecer el orden”.

Relevo Generacional

                                 
Al Dr. Salvador Carrera por los 
  diálogos aporéticos que sostuvimos

Llamé así a mi artículo porque en él quiero opinar sobre la juventud en la vida política.

Marisol Gama
Pareciera que como “jóvenes” debiéramos tener una forma exclusiva de ver e interpretar nuestro entorno, cuando en realidad la juventud implica un rango de edad simple y llanamente; un estar jóvenes, no un ser jóvenes. El que muchas personas cambien de parecer en una edad madura tampoco quiere decir que los “adultos” piensen contrariamente a los jóvenes ni que tengan ideas caducas, pues conocemos a personas mayores que mantienen las convicciones heredadas de tradiciones de resistencia bien afirmadas, y a muchos jóvenes de los que da tristeza hablar.

Sólo recuerdos


Cristian Pineda Flores


El sentir se quedó atrás
en una corriente sin fin
donde las ruedas giran
la espesura del Alma,
donde existen árboles
disfrazados de llanto,
donde las piedras 
se convierten en polvo.
Una llamarada vierte la chispa
innecesaria del deseo y
el furor es espía de morir
en cada batalla, en cada lágrima.
Los caminos son toscos, diferentes.
Sólo quiero pescar tus ojos
para hacer de ellos
un péndulo que sostenga
mis lagunas mentales.


Meléndez y la rebelión zapoteca


“No se admire ni se escandalice nadie, por lo tanto, que conteste apasionadamente 
a los historiadores profesionales y a los detractores de mi pueblo, 
que la pasión no está reñida con la razón 
y mientras más razones se tienen más pasión se ponen en su defensa”

Víctor de la Cruz
La rebelión de Che Gorio Melendre


Gregorio Guerrero
El 14 de abril de 1850, el pueblo de Juchitán toma las armas exigiendo la restitución de los bienes comunales. Encabeza esta lucha José Gregorio Meléndez, mejor conocido como Che Gorio Melendre, zapoteco originario del mismo pueblo. A este levantamiento se suman comunidades vecinas, como el entonces barrio de San Blas Atempa, y a los soldados rebeldes, dan apoyo y alojamiento pueblos zoques y huaves.

El 19 de mayo de ese mismo año, Juchitán fue incendiado por tropas estatales enviadas por el gobernador del Estado de Oaxaca Benito Juárez. La cifra de muertos, según la versión oficial, pasó de 60, sin embargo, Melendre y los zapotecos declararon que fue la mitad de la población la que pereció. Pasado unos meses de la masacre, se agregaba otra demanda más de los sublevados: la separación del departamento de Tehuantepec, respecto el estado de Oaxaca, para erigirlo en Territorio Federal. De tal magnitud fue la rebelión de Che Gorio Melendre.

Por fin el 29 de mayo de 1853, en buena medida, debido al Plan de 1851 que Melendre promulgó,  se declara “Territorio Federal” al Istmo, pero lamentablemente ese día también muere envenenado Meléndez. 

So'pe' Huelu | El Zopilote Viejo

Para descargar el audio gratuitamente en formato Mp3, pinche aquí.

SO'PE' HUELU*

Son Tradicional 

Letra: Jesús Henestrosa, Chu Yodo

Jesús Gallehos


Nase  yendaya**   ti  ra  raca  saa
ti  guendaxheela’  cayaca  galahui’  ti  gui’xhi’
yegundaache’  ne  bicaacheluá’
so’pe’  huelu  hua’  cachaganá’
de  guirá  manigui’xhi’  zuchaahui’  cayuuya’
cuyaa  bidximbo’co’  bia’  ri’  guidiruaa,
nuu  ti  lexu  nisi  canagugá
ti  gueu’  yooxho’  ti  qué  gome  laa.

Ma’  naxudxi  ti  bizi  guendazí’
ná  xa  cha’ca’  zuba  cue’  ti  berelucanda
cucaa  stale  “tanda”,  caní’
xahui  rango  bidxiichi  zebí;
ngue  cayaca  ora  guxidxi  ti  daapa  dxa  so’pe’
tisi  ma’  qué  gapa,  ma’  gasti’  ni  gudii,
biaba  so’pe’,  bichiaa  xhiaa  layú
ngupi  biasa  biuu  ra  xquiiruyú.

Recado de Ta Jove

Delfino Marcial Cerqueda


En mi última visita al Istmo acudí a casa de Ta Juventino Jiménez, para continuar escuchando las historias que con tanta precisión relata. 
     
Al sentarme bajo la enramada con el anciano rodeado de nietos, no pude dejar de percibir su enojo. ¿Qué le pasa? le pregunté: “Estaba leyendo el libro de chistes sobre Charis. El libro lo escribió un tal Altamirano Conde. No me gustó nada, nada. Yo conozco a esos señores, a ese Xxxxx Xxxxx, lo conozco muy bien. Un gran enemigo de Charis, y dice que él le enseñó a leer y escribir; ¡es un mentiroso! porque Sócrates Castillo fue quien enseñó a leer y a escribir al General. Muchos se burlan de él: los Xxxxx, los Xxxxx Xxxx… Esos eran porfiristas, por eso se hicieron ricos. Hasta ahorita son millonarios. Esos son los enemigos, que cuando Charis llegó a ser grandes se encimaron en Charis, ahora ya eran charistas y lo querían como papá; pero siempre han sido lo mismo: ¡rojos! ¡porfiristas! aunque se hayan cambiado de bando...” 
     

Más allá del sueño

Tania Irán López Domínguez


Laura Etel Briseño
Estaba en la parada esperando el siguiente autobús pues este se había llenado. Subí y miré que tan sólo quedaban dos lugares, el mío y el de la otra persona que se adelantó para que no se lo ganaran. 
     
El viaje era largo; afortunadamente me tocó ventanilla. Pude recargarme y, cerrando los ojos, me puse a pensar. Me pareció divertido no abrirlos por cinco minutos pasara lo que pasara. Para no estar tensa y se hiciera menos el camino puse atención a todos los sonidos. 
     
Empecé escuchando chismes... que del trabajo... que de la casa... que si la política... esto me aburría; pensé que talvez si dormía sentiría más corto el viaje. Seguí oyendo el ruido de los coches, la música que llevaba el chofer, las personas que la tarareaban y luego... ¡pum!, así de repente, escuche un ruido terrible y casi estuve a punto de abrir los ojos, pero no lo hice,  y continué percibiendo muchas voces... que si está usted bien comadre... que si no le pasó nada señor... que una sirena... otra y otra. Sentí que transcurrieron los cinco minutos deseados y abrí los párpados lentamente. Para sorpresa mía, frente a mis ojos, un hombre morado, otro con orejas muy grandes, un león azul y para colmo, un elefante rosa...
     

Un momento de locura

Soid Pastrana
Uliana Cruz Guerra



Sus ojos no me dejaron de ver.
Yo sólo observaba sus movimientos; nunca miré
su rostro. Caminaba de un lado a otro,
caminaba calculando cada
movimiento de su cuerpo. Debiste verle. 
Podía percibir la acelerada respiración
que emanaba desde sus pulmones; era
tan extraño. Nunca dijo palabra, pero en 
aquél cuarto dejó un eco, como si hubiera
hablado toda la noche, ajena voz  quedó en las paredes.
No sé si fue locura o insomnio; mi sombra
o qué diablos, pero lo juro, no me dejaba de
ver…










El regreso

Emigdio Guerrero
Leonel Fernando Martínez Vásquez

Descubrí que se puede viajar en el tiempo, no se trata de la memoria, sino de un viaje real, espacio-temporal. Tras largos años de investigación hallé la fórmula para realizar el viaje: las estrellas. No ha de ser una estrella común. No. No. ¡No!. Todas las estrellas brillan, pero a mí ha de llevarme una obscura, llena de misterio como lo que pretendo lograr.

Con mucho esfuerzo doblaré el espacio, pues bien sabido es que la distancia más corta entre dos puntos es la recta, incluso en el tiempo; doblando la recta, el tiempo, el espacio, podré llegar a mi destino.

Hoy quiero hablarte de los espacios, del tridimensional, del tetradimensional, del espacio-tiempo donde coincidimos. Traspasaré el umbral y me arrepentiré; llegaré al punto donde no te conozco, donde no me conocen... Pero, no te he contado de mi máquina del tiempo, es maravillosa; no es complicada como en las películas. No tiene medidas extraordinarias, ni botones iluminados que jamás se ocupan, permite sólo un tripulante, un sueño y un destino. ―¿El calendario? No es necesario. Mi tiempo es un círculo, donde comienza ahí precisamente termina. ―¿Que pudiera ser más bien en espiral y mi regreso será un engaño? No creo.

La cuenta regresiva inicia, acabo de partir y no se si estoy llegando de allá o allá, en ese punto lejano, oscuro además. Ya aparece la luz al fondo, se desliza suavemente sobre mi nave, la acaricia y la desgarra; por fin se detiene. En este mundo no estás, ya no estamos... ¡Vaya, también he descubierto los universos paralelos! Se parecen tanto que no pueden ser. 

Buscando la inmortalidad encontré la muerte, o lo que pueda ser si tú ya no estas.



______________________________
Texto publicado en Istmo Autónomo (hoy Revista Guidxizá - Nación Zapoteca), Año II, Núm. 7, Julio-Septiembre de 2005. Se autoriza su reproducción siempre que sea citada la fuente.

Istmo Autónomo (hoy Guidxizá) es una revista cultural sin fines de lucro editada por el Comité Melendre de manera periódica. 

Caigo

Vicente Martínez



 

    a 


             i 

       
                       g 


                                    o 



e insisto 




            m 
r                              O 
     O               p 


Mil días bajo la almohada

Juan José López Domínguez


Francisco S. Regalado, Puga
Amiga, ya sabes que nunca he sido dado a hablar de cosas de amor, que la poesía romántica es prácticamente nueva para mí... pero qué extraña es la vida algunas veces.

La primera vez que la vi quedé en un estado de indefensión que no me esperaba. Sí, es cierto, primero pensé es que estaba impresionado por una bella foto, eso era todo, pero pronto supe que iba más allá de una simple y llana admiración. Era algo más, y quizás encontré con un tanto de respuestas lejanas cuando empecé a leer tus cartas. 
     
Como te he mencionado, nunca me ha gustado mucho la metafísica, pero lo que me dijiste me puso a reflexionar. Bueno, fue más bien por momentos, porque en realidad sigo en la misma postura. Y después de tanta obsesión al respecto, llegué a varias conclusiones; en primer lugar, el amor (palabra simple y sí, bastante metafísica) no tiene porqué limitarse a un espacio-tiempo determinado. De hecho esto es algo que no va con la concepción cursi que se tiene de ello, pero mira que sí llega a ser muy útil.
     

La Cultura en tiempos de cínicos


Laura Etel Briseño
Antiguamente había en el techo de las casas el nido de un animalito llamado Pitu yu ―decía un juchiteco a otro― que servía para curar la vergüenza. Ahora ya no se les ve. ―Sí ―contestó el otro―, es que ahora tampoco hay vergüenza que curar. De esta manera los viejos juchitecos caracterizan los nuevos tiempos, tiempo de sirvegüenzas. Estos nuevos tiempos sobre todo lo padecemos quienes estamos dedicados a la cultura, algo que no es redituable para los políticos, para la cual no hay recursos; los mismos que corren como turbios ríos  cuando se trata de las campañas para ocupar los cargos desde donde se maneja el dinero y se manipula el nombre del pueblo.

Viene a cuento este chiste ahora que los jóvenes hacedores de la revista Istmo autónomo pasan apuros económicos cuando se preparan a festejar  el número primer aniversario de su publicación. Para que no se desanimen hay que recordarles que los políticos, salvo honrosas excepciones que confirman la regla, siempre le han tenido miedo a la cultura por su poder subversivo y liberador; por eso un general español cuando oía la palabra inmediatamente desenfundaba su revólver. Quienes hicimos la revista Guchachi’ Reza, como si fuera una publicación del “H. Ayuntamiento Popular de Juchitán”, nunca recibimos un solo centavo de las autoridades municipales de entonces, cuyas riquezas y miserias ahora nos son conocidas. A pesar de todo, hay todavía ejemplares de esa publicación en muchas bibliotecas que ahora inspiran a quienes empiezan su andar por los caminos de la historia y la literatura, es decir: las humanidades.